madrid. El Consejo de Ministros derogó ayer el Real Decreto-Ley que regulaba la conducción temporal de agua a Barcelona desde Tarragona al no existir ya la situación de "extraordinaria necesidad" y de emergencia que motivó su aprobación el pasado 18 de abril.
Así lo aseguró, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien confió en llegar a un acuerdo con las empresas adjudicatarias la próxima semana, para que la derogación del decreto "no tenga coste para las arcas públicas y para los ciudadanos". De la Vega subrayó que "de justicia fue ponerlo en marcha en honor a la igualdad de todos los españoles y de justicia es derogarlo, cuando ya no es necesario".
Con el Real Decreto, convalidado por el Congreso el 29 abril, se afrontó una situación de emergencia "adoptando con la antelación suficiente las medidas necesarias" para evitar restricciones para el consumo humano a más de cinco millones de personas del área metropolitana de Barcelona, informó el Gobierno.
Y es que, a raíz de las últimas lluvias, las cuencas internas catalanas alcanzaron ayer el 55% de su capacidad, un punto menos que en junio de 2007, cuando los embalses se encontraban al 56,32%, según datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Sin embargo, en Barcelona siguen las restricciones en el uso de agua potable en los parques y las fuentes ornamentales, entre otras medidas de control que deberá aplicar el Ayuntamiento de Barcelona. >agencias