PAMPLONA. La diputada de Nafarroa Bai y portavoz en el Ayuntamiento de Pamplona, Uxue Barkos, fue la encargada de abrir la cuarta asamblea que la formación celebró ayer en Baluarte. Ante cerca de 400 simpatizantes y militantes de los cuatro partidos que integran la coalición, Barkos hizo una llamada a la "autocrítica", imprescindible, dijo, para afrontar "los nuevos retos" a los que NaBai debe hacer frente tras los "importantes" resultados obtenidos en su "corta pero intensa" vida política. "Es absolutamente fundamental la reorganización de la estructura interna, la atención a los más de 130 concejales de Nafarroa Bai, la necesidad de establecer la autocrítica y precisar mejor la presencia de los independientes", reclamó Barkos, que hizo además una llamada a la "autorresponsabilidad" de los partidos para seguir creciendo "desde la diversidad".
Barkos enumeró algunos de los errores y carencias que ha encontrado la coalición estos últimos meses. Así, defendió la necesidad de que NaBai deje de ser una "unión temporal electoral de partidos" y se convierta en un "sujeto político" con un "proyecto claro de Navarra y para Navarra". Reclamó mayor apoyo para los grupos municipales, que han estado "sin suficiente asistencia técnica" y "sin criterio político" para afrontar "las trampas del oso" tendidas por UPN y PSN por toda la comunidad. Criticó también "el enfrentamiento interno expresado en foro externo", y pidió que se termine con el "autoflagelamiento" por el cambio frustrado. "Si queremos liderar el cambio, tenemos que ser capaces de convencer al resto de fuerzas de la izquierda de que somos un proyecto sólido y no temporal, definido y no incoherente. Que gobernar con nosotros es una garantía de eficacia en la gestión y compromiso ético, y no una aventura repleta de riesgos", añadió.
Punto de inflexión La asamblea de ayer fue, según la diputada, "un punto de inflexión" para NaBai, que los últimos meses ha evidenciado graves problemas de coordinación interna y falta de cohesión entre los partidos. Barkos, sin embargo, entiende que los problemas de la coalición son fruto de "cierta crisis de crecimiento" debido al éxito electoral. "Nuestro objetivo es hacer autocrítica para preparar el triunfo del cambio en las elecciones autonómicas y municipales de 2011", reivindicó la diputada, optimista ante el horizonte político que se le abre a la segunda fuerza de la Comunidad Foral.
"Este es un momento en el que tenemos que estructurar los resultados electorales", subrayó Barkos, que cree que las elecciones forales han dejado una nueva realidad que la coalición "no había previsto" en su configuración inicial, pero que ahora debe asumir ante el nuevo escenario político. "Dada la situación actual, con un PSN absolutamente decantado a ser oposición de la oposición y a sostener el Gobierno de la derecha, es responsabilidad importante de NaBai construir el camino hacia el cambio", subrayó la diputada que, sin embargo, evitó poner fecha a las conclusiones del debate interno abierto ayer. "Las aportaciones empiezan a analizarse ahora con seriedad. Deben ser debatidas, comentadas y enriquecidas por partidos y los simpatizantes de la coalición para dotarnos de la mejor de las herramientas", aseguró la diputada, que consideró "urgente" una nueva estructura operativa que se adapte a los nuevos retos, pero "sin precipitación". "Nos tomaremos el tiempo necesario", anunció Barkos.
En cualquier caso, la portavoz de NaBai en el Congreso quiso dejar claro que se trata de un problema de "estructuración y operatividad", e insistió en que este proceso no debe acabar en una nueva la coalición. "Sólo debemos dotarnos de las herramientas que nos permitan hacer frente los nuevos retos definidos por las dos últimas elecciones, y ante los nuevos retos necesitamos nuevas herramientas para traer el cambio político a Navarra", insistió.
Junto con la autocrítica, la diputada de NaBai también quiso ensalzar el "éxito" de la coalición en cuatro años de vida, un proyecto "joven" que "ha cambiado el mapa político de Navarra". "Y podemos cambiar la realidad social de la comunidad. Sólo necesitamos seguir creyéndolo", concluyó.