madrid. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, es partidario del uso de medicamentos inhibidores del deseo sexual, bajo prescripción médica, para pederastas cuya rehabilitación, una vez cumplida su pena, no esté asegurada y asegura que el proyecto de ley que su equipo prepara y que se presentará el próximo otoño, establecerá "posibilidades para que los profesionales puedan aplicar el tratamiento que convenga" en cada caso.
En una entrevista publicada ayer en el diario Expansión y recogida por Europa Press , el ministro explicó que no le gusta "hablar de castración química, porque induce a error", pero defiende que "hay medicamentos que inhiben el deseo sexual y funcionan para algunas personas".
Además, Bermejo indicó que, para mejorar la lucha contra los delincuentes sexuales, habrá que "ver si hay que elevar las penas; afinar el sistema para que no salga nadie de prisión hasta el último día, si no tiene un buen pronóstico; y que cuando no haya ese pronóstico, se contemple la prolongación del control después de la liberación". Este "control", explicó, pasaría por "obligar a seguir un tratamiento y poner los medios para que eso ocurra".
El ministro reconoce que la Justicia española "tiene un problema grave de lentitud endémica", aunque sostiene que no se puede hablar de "parálisis". A su juicio, la solución pasa por llegar a "la justicia digital".
En este sentido, aseguró que el presupuesto de Justicia "va a aumentar significativamente en 2009" y el Ministerio de Industria va a dotarle de "fondos para la informatización".
los jueces, en contra Las dos asociaciones mayoritarias en la Magistratura se manifestaron ayer contrarias a la propuesta de Bermejo. Así, el portavoz de Jueces para la Democracia, Jaime Tapia, considera "imposible" que se imponga a los pederastas los inhibidores del deseo sexual, porque "atacaría la dignidad y la propia libertad de la persona". El portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Antonio García, afirmó que es "más razonable" probar medidas reeducativas y de reinserción con los pederastas antes de aplicar inhibidores del deseo sexual. >e.p.