Pamplona. Las gafas de sol con protección adecuada son la principal herramienta para prevenir lesiones oculares producidas por el sol. Por ello, los expertos aconsejan su uso en circunstancias de exposición prolongada para evitar dolencias frecuentes como la queratitis, las cataratas y el pterigion.
El jefe del servicio de oftalmología del Hospital de Navarra, José Andonegui, subrayó ayer que "la radiación luminosa tiene una parte visible para el ojo humano y otra parte no visible, entre la que se encuentran las radiaciones infrarrojas y ultravioletas". Tanto la radiación visible que está en la zona azul del espectro, como la ultravioleta son perjudiciales para el ojo humano y "se relacionan con lesiones y alteraciones oculares".
La radiación ultravioleta pude provocar "queratitis de forma aguda, que suele aparecer en aquellas personas que han estado esquiando sin utilizar gafas de protección, por ejemplo", explicó Andonegui. Asimismo, informó de que este tipo de radiación puede estar asociada con el desarrollo de cataratas y pterigion, un crecimiento que aparece en la capa externa del ojo, que en muchas ocasiones requiere un tratamiento quirúrgico. Por otro lado, "la radiación luminosa en la zona azul del espectro parece estar en relación con la aparición de degeneración macular asociada a la edad".
Ante estas lesiones, el experto abogó por el uso de gafas de sol, que protegen de los dos tipos de radiaciones. El jefe de Oftalmología recordó que no vale cualquier tipo de gafa, sino "la que cumple la normativa europea" y recordó que, según el uso, se requiere una transmitancia (cantidad de radiación luminosa que filtran) u otra. Así, aconsejó usar transmitancia 4 para la alta montaña o para el mar y 3 para esquiar. >e.p.a.