madrid. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo ayer que parece que hay "algunas disensiones" en ETA, porque no todos sus miembros están de acuerdo en la forma en la que la organización terrorista rompió la tregua con el atentado contra la T-4 el 30 de diciembre de 2006, pocas horas después de que José Luis Rodríguez Zapatero tranquilizara a la opinión pública sobre el devenir del proceso de paz haciendo su ya famoso vaticinio de que en un año todo estaría mejor. Fuentes gubernamentales han venido atribuyendo la ruptura de conversaciones con ETA a que un sector supuestamente más duro liderado por Xabier López Peña, alias Thierry , tomó las riendas de la interlocución con el Ejecutivo en sustitución de Josu Ternera y acabó rompiendo la baraja.
En declaraciones a TVE sobre las posibles disensiones que hay en ETA, Rubalcaba consideró que "probablemente muchos de ese mundo quieren dejar la violencia" y la obligación del Gobierno es incentivar que ese sector se imponga sobre quienes siguen considerando prioritario el uso de las armas. "Nuestra obligación es alimentar eso e intentar que el otro (sector) desaparezca", expuso. El ministro de Interior insistió en que hay que prepararse para un "proceso de violencia largo" porque cuando ETA rompe la tregua "no sabe dónde va y eso lo resuelve siempre poniendo bombas". Atribuyó el último atentado a un comando Bizkaia que ha demostrado tener en su punto de mira a "todos los sectores de la sociedad", bien sean las Fuerzas de Seguridad, la clase política, las empresas que construyen el TAV o los medios de comunicación. "Está haciendo lo que sabe hacer, abrir el abanico de la violencia y no hay nada especial en su actitud", subrayó Rubalcaba. No obstante, incidió en que ETA "está más débil que nunca" y también internacionalmente "está más aislada que nunca". Sin ir más lejos, en Francia, donde "está más perseguida y judicialmente está más acosada". "Tiene una oposición frontal muy eficaz, lo que no significa que no tenga un comando o dos o no pueda poner una bomba", advirtió el ministro, quien se mostró convencido de que Xabier López Peña, detenido recientemente en Burdeos junto a tres personas más, "muy probablemente no salga nunca de la cárcel".
Seguridad en los cuarteles Por otro lado, el PP presentó el viernes en el Congreso una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a acometer con la máxima urgencia las obras necesarias para mejorar la seguridad de las instalaciones del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y de la Guardia Civil en el País Vasco y Navarra, que ETA ha demostrado que son su "objetivo prioritario". El portavoz popular en la Comisión de Interior, Ignacio Cosidó, se desplazó ayer a Vitoria, donde se reunió con representantes sindicales policiales y con víctimas del terrorismo para tratar este tema. En una comparecencia ante los medios, abogó por "realizar el máximo esfuerzo para mejorar la seguridad" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y no limitar el apoyo a buenas palabras cuando se producen atentados. >Agencias