pamplona. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 obliga al Ayuntamiento de Pamplona a clausurar de forma inmediata el garaje que la familia Zalba explota en las bajeras de la manzana 66 del Ensanche (comprendida por las calles Tafalla, Gorriti y Aralar), ratificando así en todos sus puntos la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra que en enero de 2006 ya ordenó el cese de dicha actividad.
En su orden de ejecutar esta sentencia, la juez marca "el plazo improrrogable de 15 días" para el cierre del garaje, y censura "la inactividad" del equipo de gobierno de UPN desde que hace dos años y medio se dictaminara la ilegalidad de la ocupación de dichas bajeras. "Nos encontramos con que en marzo de 2008 -y actualmente- se sigue utilizando de forma ilegal como garaje-aparcamiento y trasteros por parte de la familia Zalba", señala el auto conocido ayer. Precisamente dicha familia deberá pagar las costas de su recurso judicial, ahora desestimado.
Además, la juez manifiesta su "perplejidad, causada por el escrito del Ayuntamiento" en el que se informa de que la autoridad municipal puede decretar el cierre de la actividad o "suspenderla mientras se desarrollan las conversaciones entre las partes afectadas".
Como se sabe, el Área de Urbanismo ha mantenido contactos con los vecinos de la manzana de viviendas afectada, con el fin de mantener el garaje a cambio de que la familia Zalba cediera el espacio necesario para que los portales puedan instalar ascensores. Según adelantó en su día el concejal de Urbanismo, Juan Luis Sánchez de Muniáin (UPN), "al Ayuntamiento no le interesa que los 80 coches que ahora duermen en ese garaje tengan que salir a esas calles, donde ya hay problemas de aparcamiento". En este sentido, el Área de Urbanismo trabajaba para que "Garajes Zalba se ponga al día de todos los permisos y requerimientos necesarios para su actividad".
revertir al uso público Pese a dicha disposición del equipo de gobierno de UPN, la familia Otazu Iracheta, que vive en la manzana afectada, ya anunció su intención de seguir recurriendo, "porque las bajeras del garaje son de propiedad municipal y deberían revertir al uso público". De la misma opinión es el grupo municipal de NaBai, que muestra su "crítica rotunda a la inactividad e indefensión en el que el Ayuntamiento ha dejado a los vecinos de la zona, al incumplir sus propias resoluciones y autos judiciales desde 2003". La coalición denuncia "la malísima gestión del Ayuntamiento".
Como se recordará, el litigio arranca en los años 30 del pasado siglo, y pareció resolverse en enero de 2006, cuando el TSJN dictó el cese de la actividad por ser ilegal y no poder obtener los permisos pertinentes de apertura y actividad. En síntesis, el constructor Zalba Leránoz abrió a finales de los 50 un parking en los bajos de esa manzana sin los oportunos permisos, y contando con la oposición de varios vecinos. La situación se fue consolidando, mientras un grupo de residentes mantuvo vivo el contencioso en los juzgados.