tudela. Con un gran despliegue de autoridades y cerca de 60 personas invitadas, el presidente Miguel Sanz y la consejera Laura Alba abrieron ayer el paso para que los vehículos pudieran usar los cuatro carriles de la recién nacida Autovía del Ebro A-68 que tiene una longitud de 32,5 kilómetros (todo el tramo navarro de la N-232), un coste total de 68,6 millones de euros y que ha tardado en llevarse a cabo 7 años. Ayer era el turno de los dos últimos tramos, entre Castejón y Tudela (7.120 metros y 18,5 millones) y Buñuel y Cortes (6.032 metros y 15,6 millones), si bien en este último tramo aún quedan algunas actuaciones por terminar como alguna área de descanso y, fundamentalmente, la conexión a través de un paso elevado con la localidad ribera de Cortes, justo en el límite con la provincia de Aragón y también el más peligroso de todos los cruces que había en la N-232.
En los discursos, el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, quiso hacer hincapié en que su compromiso era la apertura antes de que la Expo de Zaragoza abriera sus puertas, motivo por el que se ha inaugurado antes de concluir todas las obras. "Seguramente la Expo de Zaragoza va a ser un motivo para que muchos ciudadanos aprovechen el evento para acercarse a Zaragoza usando esta vía. Podrán comparar y decir, cuando pasen del tramo riojano, 'mira que ricos son estos navarros, que carreteras tienen'. Pero nuestros dineros nos cuesta, cerca de 70 millones de euros y los hemos pagado nosotros con nuestro régimen especial. Muchos piensan que el convenio económico es la panacea para generar riqueza y bienestar, pero es un instrumento que regula las relaciones y conlleva una serie de compromisos por nuestra parte".
Durante las intervenciones, tanto el alcalde de Tudela, Luis Casado, como la consejera de Obras Públicas, Laura Alba, como el presidente, Miguel Sanz, destacaron la importancia de esta nueva infraestructura para el desarrollo de la Ribera. "Este eje estratégico, además de mejorar la circulación va a ser fuente de riqueza y dará lugar a un mejor desarrollo de la zona. Es un servicio de la Comunidad Foral al conjunto de España. Queremos sumarnos a las peticiones de Fomento de Fomento para que esta obra tenga continuidad en la red de carreteras del Estado".
Curiosamente, la infraestructura ayer inaugurada se creó para evitar el problema del transporte pesado, que ayer, por la huelga que mantiene el sector, estuvo completamente ausente.
cifras y futuro Las características de circulación en el tramo de la N-232 que une la entrada a la autopista AP-15 (cerca de Castejón) y el inicio de la variante de Tudela (terminado de desdoblar en 2002) es uno de los puntos que más tráfico soporta y de los más peligrosos de Navarra. No en vano, soporta una densidad de 16.904 vehículos al día, de los que el 41,9% es tráfico pesado (7.083 camiones).
Por otra parte, los datos con respecto a la circulación en el tramo Buñuel-Cortes señalan que hay un aforo de 10.956 vehículos al día con un porcentaje bastante mayor de vehículos pesados que en el tramo de Castejón (un 58%). Ambas calzadas pasarán a tener ahora siete metros de anchura y se permitirá una velocidad de 120 kilómetros por horas.
La inauguración de la nueva Autovía del Ebro deja en evidencia el retraso que mantiene el Ministerio de Fomento con respecto a esta infraestructura en Aragón y La Rioja, donde mantiene las competencias. En lo que respecta a Aragón, aún no hay ningún proyecto de construcción de la autovía, pero las últimas fechas dadas por el ministerio señalaban que los 31 kilómetros en esa comunidad se podrían licitar este año, si bien en ninguna de las mejores estimaciones terminarían antes de 2012. Por su parte, en La Rioja, los cálculos señalan que en 2010 podrían comenzar las obras y en 2015 estar terminadas. Para el tramo riojano, el más largo con 140 kilómetros, el coste previsto es de 490 millones de euros.