LEYRE. El actor Alfredo Landa se ha mostrado hoy "lleno de emoción" al recibir "con el mayor orgullo" el premio Príncipe de Viana de la Cultura 2008, "el reconocimiento de los míos, de mi tierra navarra".
Durante el tradicional acto, presidido por los príncipes Don Felipe y Doña Letizia, y celebrado en el interior del Monasterio de San Salvador de Leyre debido al mal tiempo, el actor ha agradecido "un premio tan singular" que valora "destacadamente mi humilde trabajo".
Un agradecimiento que ha dirigido a los Príncipes de Asturias y de Viana por su "apoyo decidido" a la cultura, "este bien común", a las instituciones navarras que le han concedido el premio, a su esposa Maite y al conjunto de su familia, y a cuantos trabajan en el cine, en el teatro y en la televisión "haciendo realidad los sueños y los afanes".
Cincuenta años de profesión en platós y escenarios que le han deparado, ha dicho Landa, "muchas alegrías y satisfacciones, premios internacionales, reconocimientos y homenajes", pero ninguno "tanta y tan profunda emoción" como este Príncipe de Viana 2008.
Y al respecto ha señalado que esta distinción "significa para mí el reconocimiento de los míos, de mi tierra navarra a la que me he sentido unido con un arraigo profundo desde el día que nací hasta este mismo momento y para siempre".
El actor ha indicado además que este premio "corona" su trayectoria profesional en la que ha procurado que su trabajo sirviera "por lo menos para esbozar una sonrisa", y ha añadido que "la suerte y la ayuda de Dios, que nunca me ha fallado, me han conducido a ser visto y reconocido por muchas personas que se sienten amigos míos y para mí esta amistad es el mayor tesoro que he podido conseguir".
Alfredo Landa ha contado que fue su madre, Emilia Areta, "navarra de pura cepa", la que le enseñó que ser de esta tierra significa "ser honrado", "no temer al trabajo ni a la adversidad" y "ayudar, siempre con una sonrisa, a la gente que lo necesita".
"Sepa señor presidente del Gobierno de Navarra, y se lo digo de todo corazón, que recibo este premio con el mayor orgullo y que siempre, siempre, estaré dispuesto a mostrar a todos, allá donde esté, las maravillas de esta Navarra nuestra, de sus paisajes, de su rica y exquisita gastronomía y del carácter leal, recio y ejemplar de nuestras gentes", ha concluido.
"UN GRAN ACTOR, UN HOMBRE BUENO"
El Príncipe de Asturias y de Viana trasladó al actor pamplonés su "cordial felicitación" tras entregarle el Premio.
Don Felipe afirmó que Landa es "un actor extraordinario y siempre cercano al sentimiento popular, un personaje conocido y querido por todos, sentido como alguien próximo a la realidad y a las preocupaciones del ciudadano".
El Príncipe de Asturias trasladó en su nombre y en el de la Princesa, Doña Letizia, su "enorme gratitud por el cariñoso recibimiento" brindado por Alfredo Landa.
Don Felipe destacó que el Premio constituye "un homenaje de los navarros a los que alcanzan la excelencia en sus saberes y conservan un vínculo atesorado con la tierra" y resaltó que tanto él como doña Letizia están "complacidos" por volver a Navarra.
Señaló también que la vida artística de Alfredo Landa es "tan extensa y tan intensa que no es fácil resumirla en pocas palabras", pero apuntó que una buena síntesis de su trayectoria sería decir que el actor es "exponente fiel de la sociedad española en todo este tiempo y que su trabajo ha evolucionado del mismo modo que han evolucionado el cine y la realidad española".
Así, se refirió al inicio de su carrera artística, a sus primeros papeles protagonistas en películas divertidas hasta entrados los años ochenta y, a partir de este momento, consolidada la democracia, a sus películas "de mayor calado", con las que obtuvo "los éxitos más brillantes de su carrera".
Don Felipe citó, por ejemplo, el trabajo de Alfredo Landa representando a Sancho Panza, de quien hizo una "insuperable interpretación que habría aplaudido hasta el mismo Miguel de Cervantes".
Además, el Príncipe de Asturias destacó que Alfredo Landa cuenta con un "profundo aprecio popular" y consideró que "el Consejo Navarro de Cultura le ha propuesto acertadamente como destacado ejemplo de la Cultura, entendida como medio de transmisión del saber".
Don Felipe se refirió también al compositor pamplonés Pablo Sarasate, en el año en que se cumple el primer centenario de su muerte, para destacar que, siendo un "músico reconocido en las óperas de todo el mundo, siempre destacó sus raíces y procuró promover el conocimiento de la cultura" en su tierra.
"MAESTRO DE LA INTERPRETACIÓN"
También ha intervenido en el acto Miguel Sanz, quien destacó que la entrega de este Premio es el reconocimiento a "un actor de primera línea querido profundamente por los ciudadanos, hombres y mujeres que le agradecen de corazón su trabajo en sus personajes, en sus gestos, en su forma de ser, pues en ellos han visto reflejada buena parte de sus propios sentimientos, de sus deseos de sus ideales".
Sanz ha repasado la biografía de Landa, quien nació en Pamplona, donde vivió hasta que cumplió 12 años, cuando se trasladó a San Sebastián, donde cursó Derecho y descubrió el mundo del teatro, lo que le llevó en 1958 a Madrid, donde comenzó una "brillante trayectoria profesional", con más de 130 películas y ocho series de televisión de gran éxito.
Finalizada la entrega del premio, daba comienzo el tradicional homenaje a los Reyes de Navarra. En el umbral de la puerta del monasterio, el abad mitrado ha saludado a Sus Altezas Reales y les ha ofrecido el agua bendita.
La celebración litúrgica ha estado presidida por el arzobispo de Pamplona y ha sido concelebrada por el abad y los sacerdotes de la comunidad del monasterio. La parte musical ha corrido a cargo del coro de monjes del monasterio y de la coral Nora de Sangüesa.
AGENCIAS / DDN