milagro. La educación fue el tema sobre el que giró ayer la celebración de la novena edición de la Fiesta de la Cereza de Milagro, un evento cuyo fin último es promocionar, dentro y fuera de Navarra, las excelencias de un fruto cuya calidad y niveles de producción en la localidad ribera dieron origen a la popular frase "de Milagro son las cerezas".
La jornada, sin ningún lugar a dudas, se puede calificar ya de tradicional dentro del calendario festivo de la villa a tenor, sobre todo, de la masiva afluencia de visitantes que año tras año se incrementa y sirve para dar a conocer también las características de la localidad, sus gentes, costumbres y monumentos. Aunque el día año comenzó con la sombra de los nubarrones, la lluvia no fue obstáculo para que varios miles de personas se dieran cita en las calles de Milagro para disfrutar de la fiesta.
A las 10.00 horas tuvo lugar la sexta edición de concursos de postres de cereza que congregó a 13 participantes. La ganadora fue Mª Carmen Escalada, con un tronco de chocolate; seguida de Sergio Gurrea, con un bizcocho de cereza; y de Esther Muñoz con una tarta de cereza. El premio en la categoría de mejor local fue el postre de Izaskun Rodríguez, con unos canutillos rellenos de cereza.
acto institucional Sobre las 11.00 horas tuvo lugar la recepción oficial de autoridades invitadas, en la casa de cultura. Estuvieron presentes el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz; el consejero de Educación, Carlos Pérez-Nievas; el de Empresa y Empleo, José María Roig; y la de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro Iturriria. También acudieron a la cita representantes de ayuntamientos vecinos. Todos ellos, compañados de la banda de música, se dirigieron en comitiva a visitar la feria para, a continuación, dirigirse al escenario donde se produjo la apertura oficial de la fiesta a cargo del alcalde de la localidad, Esteban Garijo, que dio la bienvenida a todos los asistentes; "en primer lugar -dijo- a todo el pueblo de Milagro porque participan en esta gran fiesta y, posteriormente, a los visitantes porque hacen que año tras año tenga más importancia la fiesta, que en esta edición rinde homenaje a la educación".
Posteriormente cedió la palabra a la pregonera oficial, un honor que este año recayó en la milagresa Isabel Goicoechea, profesora de la Universidad de Navarra, que se dirigió primero al público de milagro, como "protagonistas de este día" y reivindicó el protagonismo de la mujer en profesiones cualificadas, "sobre todo en educación, donde el número de mujeres supera al de hombres", dijo. También hizo referencia al exceso de agua de este año que ha mermado la cosecha, "pero no por ello vamos a dejarnos caer en el desánimo", añadió. Garijo impuso la insignia de oro de este año a Goicoechea, como pregonera; a Ángel José Gómez Montoro, rector de la Universidad de Navarra; a Rafael García Santos, escritor; Julio Lafuente López, rector de la Universidad Pública de Navarra; Luis Fernández director de la UNED de Tudela y al consejero de Educación, Carlos Pérez-Nievas. El alcalde impuso el racimo de plata a varios maestros jubilados de la localidad; al director del CP Virgen del Patrocinio, Antonio Esparza; al director del IES Marques de Villena de Marcilla, Luis Carlos Díaz, a la directora de la Escuela de Música, Joana Hernández; y a María Yáñez, presidenta de la Apyma.