leyre. Alfredo Landa templó los nervios de ayer gracias a sus tablas, pero también al respaldo que durante toda la jornada de ayer le expresaron su familia, encabezada por su mujer, Maite Imaz, "mi Maite", y un grupo de amigos íntimos procedentes de Pamplona, Madrid y San Sebastián.
"El Landa estaba nervioso estos días, claro que sí", afirmaba ayer con gran sentido del humor Maite Imaz, compañera de vida y madre de los hijos del intérprete navarro, será porque que, según dijo la donostiarra, "este premio es algo muy importante para él". "Hace poco recibió la Medalla de Oro de Madrid en un acto muy bonito y también emocionante", comentó Imaz, que, sin embargo, calificó el Premio Príncipe de Viana, como "otra cosa totalmente diferente" que el actor ha recibido con muchísima ilusión. Y es que, pese a sus raíces guipuzcoanas, la mujer de Landa reconocía que los navarros "tienen una fuerza especial", "aunque yo soy giputxi y a mucha honra", bromeó.
Respecto al acto celebrado en Leyre, Maite Imaz dijo sentirse "muy emocionada, enternecida, contenta, orgullosa" y, además, "satisfecha de ver cómo le quieren a Alfredo". "No puedo decir mucho más", sólo que "se me queda pequeña la palabra grande para describir lo que hemos vivido hoy aquí". Y lo mismo manifestaron los hijos del actor, Alfredo, que acudió junto a su mujer, Ana Mas; Idoia, junto a su marido, Jerónimo Jiménez, y Ainhoa. Faltaron los nietos, cuatro, que permanecieron en casa siguiendo su rutina diaria. "Estamos muy orgullosos y él está encantado porque siempre ha llevado muy a gala lo de ser navarro", nafiestó Idoia, con la que coincidió Ainhoa, "emocionada" ante el tremendo cariño que los asistentes demostraron a su padre, que durante el aperitivo expresó su intención de acudir a visitar, ya por la tarde, a sus parientes de Pamplona, los Areta, primos carnales que no acudieron a Leyre por su avanzada edad, pero que, según contó Maite Imaz, han vivido el reconocimiento "con mucha ilusión".
Y, junto a la familia directa, un reducido círculo de amigos íntimos entre los que se encontraban Mariví Alemán y Javier Ochoa, de Pamplona; Pedro Ábrego, fundador del Asador Donostiarra y el Mesón Txistu de Madrid; Pedro Ruiz Balerdi y Ketty Hourcadette, de San Sebastián, y Mariví Jabat y Jesús Mari Astrain, presidente de Napardi y artífice del premio en gran medida, ya que fue quien sugirió la candidatura de Landa al Ateneo Navarro, representado ayer por su presidenta, Celina Compains, que acudió junto a su marido, Juan Mª Lecea. >a.o.l.