pamplona. El comité de empresa de Volkswagen Navarra rechazó ayer por unanimidad el Expediente de Regulación de Empleo que, para casi 3.500 trabajadores, ha solicitado la dirección de la empresa con el objetivo de ahorrarse el salario de sus trabajadores en los cinco turnos que se vieron suspendidos por la huelga de transporte de la semana pasada.
La comisión de seguimiento del comité, integrado por los sindicatos UGT, CCOO, LAB, CGT y Cuadros, considera "inaceptable" la pretensión de Volkswagen de "hacer pagar a los trabajadores del sector de la automoción las consecuencias de la movilización patronal del transporte y la falta de previsión de las direcciones de las empresas de automoción, que han seguido una política desacertada en cuanto a eliminación de stocks".
Volkswagen Navarra, que cerró 2007 con el beneficio más elevado de su historia (69,7 millones de euros), argumenta en su expediente que la huelga del transporte se desarrolló "en un contexto de violencia física permanente" y que los huelguistas y piquetes utilizaron "todos los medios a su alcance" para impedir que quienes querían trabajar lo hiciesen con normalidad. Asimismo, señala que las propias características de la huelga, que cerró los pasos fronterizos, dejó a Volkswagen y a sus proveedoras sin posibilidad de aprovisionamiento. Además, pone como ejemplo los casos de Faurecia-Tecnoconfort y Benteler, que trabajan según el sistema just in time y que no pudieron mantener la entrega de piezas. Por todo ello entiende que se trata de una situación de "fuerza mayor" y solicita que sean las arcas públicas las que se hagan cargo, mediante la prestación del desempleo, de pagar el sueldo a su plantilla.
En este sentido, la representación sindical afirma en una nota informativa que el sistema de suministro just in time es "una elección de gestión logística de la dirección de VW Navarra que conlleva muchos beneficios y también algunos riesgos como los que se han puesto de manifiesto en este paro". "No son imputables sino a este sistema las consecuencias", señalan.
Por ello, desde el comité de empresa exigen a la Administración que no acepte el ERE planteado por la multinacional y reclama a la dirección de la planta que "esté a la altura de las circunstancias", reflexione sobre su organización y no contribuya a incrementar la inquietud y preocupación de la sociedad ante la desaceleración económica.