PARÍS. Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia y Alemania dijeron ayer que no hay una solución rápida para resolver la situación creada por el no irlandés al Tratado Europeo de Lisboa en un referéndum el pasado jueves. Mientras, los jefes de gobierno de los 27 ultiman los preparativos para la cumbre de hoy, en la que discutirán el batacazo al texto, pero que en principio aportará pocas novedades a las conclusiones extraídas tras la reunión del lunes de los ministros de Exteriores.
"Respetamos el voto del pueblo irlandés y no tenemos una solución instantánea que proponer", señaló el ministro galo de Exteriores, Bernard Kouchner, en una rueda de prensa conjunta con sus colegas de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y Polonia, Radoslaw Sikorski, reunidos ayer en París.
Steinmeier señaló que no se puede imaginar "encontrar en un lapso de tiempo tan corto una solución al problema" e indicó que en estos momentos "se trata de hacer gala de sabiduría".
"Dejemos pues a los irlandeses el tiempo de analizar estos resultados y de aportar ideas nuevas, con la esperanza de que en el curso de este año nos presenten propuestas", dijo el alemán.
Más del 53% de los irlandeses rechazaron en el plebiscito de la semana pasada el tratado que debía facilitar el funcionamiento de la Unión Europea ampliada a 27 miembros en sustitución de la malograda Constitución Europea, a la que se opusieron en 2005 franceses y holandeses en sendas consultas.
Kouchner afirmó que la cumbre de líderes de la Unión Europea de mañana Bruselas puede aportar "indicaciones más precisas" sobre cómo afrontar el problema.
"De todos modos, continuamos. El camino de Europa es caótico, ha habido muchos obstáculos y siempre los hemos superado. Hace falta tiempo", subrayó el ministro, cuyo país asumirá el próximo 1 de julio la presidencia semestral de la UE.
Según Steinmeier, la única decisión que se puede adoptar en estos momentos sin los irlandeses es la de "considerar nulo el tratado de reforma y abandonarlo en la práctica", una opción que no cree adecuada.
Kouchner, Steinmeier y Sikorski se reunieron ayer en el marco del llamado Triángulo de Weimar creado en 1991 para apoyar el proceso de adhesión de Polonia a la UE y que desde entonces ha evolucionado como un foro para estrechar la cooperación entre los tres países.
La próxima reunión tendrá lugar en Berlín o en la ciudad alemana de Weimar en la primavera de 2009, anunció Kouchner. >agencias