londres. Abu Qatada, considerado el embajadorespiritual de Al Qaeda en Europa, salió anoche en libertad bajo fianza, según lo había decretado la Comisión Especial de Apelaciones para Inmigración (SIAC, en sus siglas en inglés).
En libertad, el ulema deberá llevar un dispositivo electrónico y permanecer en su casa durante 22 horas al día, además de tener prohibido mantener cualquier relación con una serie de personas, entre ellas Bin Laden y el número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri.
El Gobierno británico había decidido deportar a Qatada a Jordania, su país de origen y donde tiene un caso pendiente por implicación en atentados terroristas, pero el clérigo musulmán ganó un recurso ante el Tribunal de Apelación, que fundamentó su resolución en el argumento de que el imputado podría ser juzgado en Jordania sobre la base de pruebas obtenidas mediante tortura.
La ministra británica del Interior, Jacqui Smith, se mostró ayer "muy decepcionada" porque los tribunales concedan la libertad a Qatada, pese a las restricciones de movimientos, y añadió que el Gobierno tratará de que los Jueces Lores, la máxima instancia judicial en el Reino Unido, revoquen ese fallo contrario a la deportación.
Nacido en 1960, Abu Qatada consiguió en 1994 asilo político en el Reino Unido, adonde llegó un año antes con un pasaporte falso desde los Emiratos Árabes Unidos, escapando de la justicia jordana. >efe