pamplona. La profesionalización de los parlamentarios y el hecho de que el actual Ejecutivo esté obligado a pactar con la oposición para sacar adelante los proyectos clave (Sanz no cuenta con mayoría absoluta), son las dos circunstancias que según la presidenta del Parlamento de Navarra, Elena Torres, han marcado el primer ejercicio de la presente legislatura. Esto y que el periodo real de sesiones se ha reducido a 9 meses dadas las extensas negociaciones que retrasaron el encumbramiento del actual equipo de Gobierno (lo que se conoció como el "agostazo"). Pese a esta circunstancia, Torres destacó que en este periodo se han tramitado y aprobado hasta 11 leyes forales, cuatro más que en el mismo periodo de la legislatura anterior, lo que ilustraría los beneficios de la profesionalización de los aforados. El hecho de que 5 de esas leyes hayan partido de la oposición demostraría también la diferencia entre un Gobierno que necesita pactar y otro que no (en 2004 las 7 leyes aprobadas fueron por iniciativa del Ejecutivo).
Torres expresó su "satisfacción" por el "alto nivel de actividad de la Cámara". Ilustró esta afirmación con otro dato: la tramitación de un total de 118 mociones (92 ante el Pleno y 26 en comisiones), de las que 78 fueron aprobadas. Torres destacó que se han aprobado "dos de cada tres mociones, lo cual da idea del importante nivel de consenso alcanzado". Asimismo informó de que salieron adelante 29 declaraciones políticas, casi todas de "condena" ante acciones de ETA.
Lo que no aclararon las cifras aportadas por la presidenta del Legislativo es cuantas leyes, mociones y declaraciones podrían haberse aprobado en la Cámara si en vez del actual Ejecutivo en minoría, se hubiera logrado el gobierno de cambio prometido antes de las elecciones y cuya gestión hubiera estado avalada por la mayoría que suman Nafarroa Bai, PSN e IUN.
leyes Entre las Leyes Forales aprobadas, la presidenta destacó, además de la de Presupuestos, para lo cual hubo que "habilitar" el mes de enero, la Ley de Financiación del libro de texto para la enseñanza básica; la Ley Foral que establece el sistema de carrera profesional para el personal diplomado sanitario del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea; La Ley Foral del Derecho a la Vivienda; la Ley Foral de Salud para el reconocimiento del derecho al aborto en Navarra; y otras como la modificación de la mayoría requerida para elegir al Defensor del Pueblo; o el tratamiento de los miembros del Gobierno.
A este listado añadió la aprobación del Convenio Económico y también la del polémico Plan Navarra 2012, un cúmulo de actuaciones ya programadas en su mayoría que fue pactado entre el Gobierno de Sanz y el PSN.
a futuro Como retos para este año, Torres destacó que la Cámara velará por que sus acuerdos se cumplan por parte del Gobierno. "La acción de Gobierno es para todos los navarros y más cuando existe un pronunciamiento de la mayoría parlamentaria que piden determinadas actuaciones que favorezcan el interés general, entre ellas la reforma de la ley de salud para garantizar el derecho al aborto en Navarra", puso como ejemplo. Según expuso, el Ejecutivo foral, "dada su situación, debe cumplir con los acuerdos parlamentarios y más en el caso de leyes forales aprobadas".
Hizo referencia a la profesionalización de los parlamentarios y señaló que tiene "esperanzas" de que la calidad del trabajo se vea beneficiada por esta medida. Por último añadió que se desarrollarán acciones para proyectar socialmente la Cámara con el objetivo de "acercar la institución a los ciudadanos".