barcelona. Los testigos, así como las propias víctimas, reconocieron ayer a Remedios S.S., Reme , como la mujer que atacó a diversas ancianas, tres de las cuales fallecieron, en sus domicilios en Barcelona y desmontaron así la versión de la procesada, que incriminó a otra mujer llamada Mary.
Entre los meses de junio y julio de 2006, la presunta asesina logró entrar en las viviendas de las ancianas con excusas superfluas y una vez allí las abordó, las golpeó y las intentó asfixiar, según las versiones coincidentes de las supervivientes, quienes subrayaron que la agresora actuó sola y que desconocían la mujer a la que se referió la imputada, más conocida como Reme.
En la primera jornada del juicio, que se celebra en la Audiencia de Barcelona, se pudo escuchar por primera vez la versión de la acusada, ya que nunca antes había hablado desde que fue arrestada, a principios de julio de 2006.
"Sería incapaz de hacer algo así", destacó la presunta asesina en serie, para quien el fiscal pide penas que suman 172 años de cárcel por tres delitos de asesinato, seis de intento de asesinato y siete de robo con violencia, que tuvieron lugar entre el 10 de junio y el 3 de julio de 2006.
Remedios S.S. reconoció que estuvo en el domicilio de las víctimas, pero siempre junto a la tal Mary. Dolores C., la mujer que el 5 de junio de 2006 presentó a Reme a la primera víctima mortal, atacada sólo cinco días después, destacó que la acusada le dijo que se llamaba Mary, pero que después ella se enteró de que su nombre era Remedios.
su coartada queda desmontada La segunda víctima de la presunta asesina, Rosa R.D., explicó que el 18 de junio se la encontró en la entrada del inmueble y le pidió ir a su vivienda para curarse una herida tras contarle que mantenía una relación con uno de los vecinos del bloque.
Según la versión de la víctima, quien, al igual que las demás agredidas, declaró detrás de una mampara, la agresora, tras entrar en la casa, la tiró al suelo y, pese a las peticiones de que la dejara y de que le daría el dinero, la golpeó reiteradamente hasta que se desmayó. >efe