pamplona. Un tercio de los 3.990 profesores inscritos en las oposiciones de Secundaria, Formación Profesional y Escuela de Idiomas, cuyo examen se celebrará este sábado a partir de las 9 horas en nueve institutos de Pamplona, ha trabajado al menos durante tres meses en una misma plaza de la Administración. Este grupo, integrado por 1.300 interinos, tuvo la opción de sustituir la preparación y defensa de la unidad didáctica (el ejercico B.2) por un informe que ya presentaron ante los responsables de sus respectivos centros educativos, con lo que han evitado la conocida encerrona . Por contra, un total de 190 docentes no resultaron admitidos y, junto al resto de nuevos profesores, deberán exponer una unidad didáctica ante un tribunal. La creación de la polémica lista preferente para aprobados sin plaza convierte estas oposiciones en una de las más competitivas, ya que obliga al profesorado contratado a aprobar la fase de oposición si quiere seguir dando clase el próximo curso.
Esta OPE presentan una media de casi siete aspirantes por plaza (3.990 profesores para 600 puestos) si bien en algunas especialidades la distancia entre la oferta y la demanda es aún más mayor. Sin embargo, la experiencia de otras convocatorias demuestra que cuando llegar la hora de la verdad, es decir, el día del examen muchos matriculados causan baja y normalmente acuden a la cita entre un 70% y un 80%.
Un tercio de los inscritos llegará al examen con una parte de la fase de la oposición realizada: la preparación y defensa de la unidad didáctica. En la mayoría de las especialidades de Secundaria esta prueba tiene una puntuación de tres puntos mientras que en las de FP e Idiomas vale dos, ya que deben realizar también un ejercicio práctico que cuenta un punto. Esta opción que el departamento de Educación concede a los interinos supone una ventaja ya que se evitan la tradicional encerrona , o lo que es lo mismo la defensa de una unidad didáctica ante un tribunal. El resto de los aspirantes sí deberá enfrentarse a esta prueba, que tendrá lugar durante los días posteriores al examen, y que consiste en la defensa de un tema entre tres elegidos al azar.
fechas importantes Para los más de 2.500 que no han realizado informe, la fase de oposición comienza este viernes a las 17 horas con el acto de presentación, aunque la prueba de fuego tendrá lugar dieciséis horas después, a las 9 de la mañana del sábado, con el examen escrito. Los aspirantes deberán desarrollar un tema entre cinco elegidos al azar y podrán optar hasta un máximo de cuatro puntos. Para alcanzar los diez puntos que vale la fase de oposición, los profesores han de presentar una programación didáctica (tres puntos) y preparar y defender una unidad didáctica o el informe (otros tres puntos).
Estas son las tres pruebas que conforman la fase de oposición de la convocatoria que significa el 60% del total. El 40% restante hace referencia a la fase del concurso, pero sólo aquellos aspirantes que superen la fase anterior podrán aspirar a conseguir estos puntos. El concurso se puntúa con un máximo de hasta diez puntos: la experiencia laboral (hasta siete puntos) y los méritos (hasta tres puntos).
aprobar sí o sí Esta convocatoria de oposiciones se ha convertido en una de las más numerosas de los últimos años en lo que a plazas se refiere. Con una oferta de 600 puestos, el departamento de Educación pretende rebajar los altos índices de temporalidad que registran los centros educativos de la Comunidad Foral debido, en parte, a que hace dos años no salió convocatoria. De hecho, hay que trasladarse hasta 2004 para encontrar la última OPE para Secundaria, FP y Escuela de Idiomas.
Pero lo que realmente ha resultado novedoso y, sobre todo, polémico es el cambio en la gestión de listas de interinos, que por primera vez afectará a los profesores contratados. La creación de una lista preferente para aprobados sin plaza obliga a los interinos a aprobar la fase de oposición si desean continuar impartiendo clase el próximo curso. Hay quien piensa, por ejemplo, el consejero de Educación, Carlos Pérez-Nievas, que no lo tienen difícil, ya que con la presentación del informe tienen casi asegurado tres puntos y "sólo" deberían conseguir dos más en las otras dos pruebas. Algo que rebaten los sindicatos y los propios afectados, que tienen miedo a quedarse sin trabajo después de muchos años en la Administración. Así las cosas y ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, serán los tribunales quienes digan la última palabra.