barañáin. El alcalde de Barañáin, José Antonio Mendive, descartó ayer una negociación con los colectivos de la localidad sobre los recortes impulsados desde el equipo de gobierno para las próximas fiestas y adelantó que no modificará las últimas decisiones, entre las que se incluyen la imposición de otra ubicación para las txoznas y la restricción de sus horarios, así como la prohibición de diversos actos. Esta decisión ha generado una fuerte oposición en el municipio, tanto desde los grupos sociales y culturales (que el lunes convocaron tres protestas para esta semana) como desde el ámbito político, con el rechazo de NaBai, IU e izquierda abertzale.
"No me voy a sentar con esa comisión", aseguró el primer edil, quien emplazó a los colectivos a dirigirse a las técnicas de juventud y cultura. De hecho, representantes de la comisión acudieron por la mañana al Ayuntamiento para tratar de fijar un encuentro con Mendive, quien rehusó por completo esta posibilidad. "Se trata de un criterio personal, no me voy a reunir con ellos a pesar de que en años anteriores se haya hecho", enfatizó, tras considerar que "son los de siempre" y asegurar que "ya se tranquilizará el ambiente" en los próximos días.
Sobre la cuestión de las txoznas, el alcalde puso en duda la "voluntad" de los colectivos para "iniciar los trámites" y consideró que "sólo buscan guerra". Además, volvió a escudarse en las "quejas" que, según aseguró, se vienen repitiendo en los últimos años y consideró que las restricciones que se han añadido "se han copiado de Pamplona". Mendive también habló de las subvenciones, argumentando que este año se ha decidido financiar únicamente el programa oficial y no el de los colectivos. Sobre el resto de ayudas, el primer edil señaló que se mantienen como el año pasado, con la excepción de las destinadas a las hogueras de San Juan, prohibidas este año ya que "no había espacio donde realizarlas".
"ambiente de crispación" El anuncio de recortes los recortes en fiestas ha suscitado el rechazo de toda la oposición. En este sentido, Floren Luqui (NaBai) y Miguel Ángel Aizkorbe (IU), comparecieron ayer conjuntamente para acusar al equipo de gobierno de "generar un ambiente de crispación", instando a los regionalistas a un "cambio de rumbo" y al PSN a "no apoyar" estas iniciativas. De este modo, calificaron de "incumplibles" las exigencias impuestas a las txoznas y consideraron que el objetivo de éstas es "eliminar este espacio de las fiestas". Ambas formaciones censuraron también el procedimiento empleado por la alcaldía y la "exclusión" de los grupos de la oposición. "No se ha pasado por comisión y nos hemos tenido que enterar por los ciudadanos", indicaron. Ambas formaciones se sumaron a las protestas convocadas y realizaron un llamamiento "a la serenidad" de los colectivos para "protestar sin pasarse".
También la izquierda abertzale hizo público su rechazo a las restricciones e instó a los vecinos a secundar las movilizaciones convocadas por los colectivos, situando los recortes en la "intención de acabar con cualquier iniciativa incómoda y no controlada". De este modo, instó a "la rectificación de UPN y PSN, así como al levantamiento de todas las imposiciones y prohibiciones".