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GRECIA Nikopolidis; Vintra, Kyrgiakos (Antzas, m.61), Dellas, Spiropoulos; Basinas, Karagounis (Tziolis, m.73), Katsouranis, Amanatidis; Charisteas y Salpingidis (Giannakopoulos, m.86).
ESPAÑA Reina; Arbeloa, Albiol, Juanito, Navarro; Xabi Alonso; Sergio García, Cesc, De la Red, Iniesta (Cazorla, m.58); y Güiza.
Goles 1-0 m.42: Charisteas, de cabeza. 1-1 m.61: De la Red, de potente derechazo. 1-2 m.87: Güiza, de cabeza a pase medido de Sergio García.
Árbitro Howard Webb (ING). Mostró cartulinas amarillas a Güiza (41) y Arbeloa (45) por España, y a Karagounis (33), Basinas (71) y Vintra (89) por Grecia.
Estadio Wals-Siezenheim de Salzburgo. 30.500 aficionados.
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salzburgo (austria). España superó el trámite y despidió a la Grecia más endeble de la última década, con un triunfo luchado hasta el último segundo por el equipo de suplentes, en el que se reivindicó Xabi Alonso, mirando de reojo a los ansiados cuartos de final, con la temida Italia en el horizonte.
España debía echar el telón a la fase de grupos manteniendo su identidad pese a cambiar la cara. Con el pase como primero en el bolsillo, Luis Aragonés, como ya hiciera en el último Mundial, dio la oportunidad a los suplentes y evitó riesgos innecesarios de los titulares.
La actual campeona de Europa medía el nivel de los otros . Salvo Xabi Alonso, nadie brilló, mostrando una distancia abismal de titulares a suplentes. En cuatro días, la campeona del mundo, Italia, examinará a la España verdadera. La de Villa y Torres, la que enamoró con su juego en el estreno ante Rusia y se agarró a la fortuna en el sufrido triunfo ante Suecia.
Nacía el duelo sin la tensión necesaria de una Eurocopa. Con nada en juego, el orgullo de los griegos, que no querían marcharse de vacío, podía a la calidad de los españoles. Iniesta estaba obligado a mejorar y, junto a Xabi Alonso -a punto de marcar en varios de sus potentes chuts-, protagonizó lo poco salvable del primer período.
El portero griego fue el gran protagonista. Era su adiós. Jugaba su partido 90 y representa el fin de un ciclo de una selección que tocó el cielo en la última Eurocopa, en Portugal. Hoy contrarrestó con coraje su falta de calidad.
Grecia creó peligro sólo en acciones a balón parado, en las que había incidido Luis Aragonés. Así llegó el gol inapelable de Charisteas. Otra vez Charisteas en el camino de España. Hizo el tanto del empate en Portugal, y ayer remató con potencia, de cabeza, un centro medido de Karagounis. Imparable para Reina.
España aún protestaba un posible penalti sobre Iniesta, cuando se dirigían al vestuario donde Luis tenía consignas urgentes que comunicar. Había que chutar más a puerta. Olvidar el toque de calidad en los últimos metros, que sólo bordó Iniesta. Cesc debía aparecer con más peligro.
Andaba mascando la reacción España, cuando un pase picado de Cesc, lo mató Güiza con la cabeza, para que De la Red, como más le gusta, llegando desde atrás, soltase un derechazo tan potente que doblaba la manopla de Nikopolidis.
El empate abrió el encuentro. Ataque español y contragolpe griego. España acabó mereciendo el triunfo, y Güiza lo materializó con un cabezazo a pase de Sergio García, y España volvió a ganar sobre la hora. Regresó el arquero , para engordar los números de Luis cerca de su adiós. No pierde desde el 15 de noviembre de 2006, iguala el récord de nueve triunfos consecutivos de la selección (que databa de los años 20, con Manuel Castro de técnico) y mira a los ojos a Italia, que llega junto a los conocidos fantasmas de cuartos.
Al término del partido, Aragonés comentaba: "Tenemos 23 jugadores muy buenos, y lo impresionante viene ahora. Italia será complicada, pero a estas alturas todos los equipos lo son. Tenemos que olvidarnos de lo que es y los títulos que tiene, Hay que ganar y punto".