pamplona. Las energías renovables siguen ganando peso. Más allá del debate acerca de su rentabilidad y de su utilidad como fuente de abastecimiento en el futuro, su importancia en la economía resulta ya incuestionable. Hoy por hoy, dan empleo en Navarra a casi 5.000 personas, que trabajan en unas 80 empresas y cuya producción supone ya el 5% del Producto Interior Bruto de la Comunidad Foral.
Los datos fueron aportados por José María Roig, consejero de Innovación, Empresa y Empleo, durante la presentación del estudio Energías renovables y generación de empleo en España, presente y futuro. El estudio, que ha sido elaborado por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de CCOO (ISTAS), analiza la aportación de las renovables al mapa energético español y concluye que, con un crecimiento en la demanda eléctrica del 2% anual, las renovables podrían generar emplear en toda España a unos 270.000 trabajadores en 2020.
Las estimaciones de futuro, que aún no han sido aplicadas al ámbito navarro en un futuro, se basan en dos posibles escenarios energéticos para los años 2010 y 2020, teniendo en cuenta la aplicación del Plan de Energías Renovables 2005-2010, la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas 2007-2016 y la propuesta de la Comisión Europea sobre cambio climático y energías renovables para 2020.
En la actualidad, de los cerca de 89.000 empleos actuales, destaca el peso de los subsectores eólico, con 32.906 empleos directos, y fotovoltaico, con 26.449. Les sigue el subsector solar térmico, con 8.174 trabajadores y el minihidráulico con 6.661. En biomasa se calculan 4.948 y en biogás y biocarburantes 2.982 y 2.419 respectivamente. A la energía solar termoeléctrica, hasta ahora en fase experimental, le corresponden 968 puestos de trabajo.
biocombustibles Roig defendió la apuesta que realizó Navarra por las renovables a principios de los años 90 y desgranó los retos a los que se enfrentan este tipo de energías en la próxima década. "Hay que seguir mejorando los sistema de evacuación y suministro de la energía. El principal problema es cómo sacar la energía que se genera", dijo antes de apostar por "nuevos subsectores" más allá de la eólica y la solar. "Vamos a hacer una planta preindustrial en Aoiz para estudiar las posibilidades de los biocombustibles de segunda generación", dijo.
Roig explicó que, durante 80 días de 2007, bastó la energía eólica para atender toda la demanda eléctrica de Navarra y explicó que, en estos momentos, la Comunidad Foral produce el 120% de lo que se consume. "En 1993 era apenas el 13%", dijo.
Roig recordó que Navarra cuenta ahora con dos proyectos importantes encima de la mesa, ambos situados en el nordeste de Navarra, uno de los espacios menos industrializados. "Es una de las ventajas de las renovables, que no se concentran en áreas ya industrializadas, sino que se distribuyen por todo el territorio, con lo que proporcionan cierto equilibrio y cohesión", dijo. Así, destacó la planta de fabricación de palas eólicas que promueve Gamesa en Aoiz, donde tiene intención de dar empleo a unas 400 personas tras invertir 65,4 millones de euros, y la de Acciona en Lumbier, que supondrá una inversión de 15 millones de euros y permitirá crear unos 130 puestos de trabajo.
Tanto José María Molinero, secretario general de CCOO en Navarra, como José María Roig, insistieron en la importancia de la formación para adecuarse a las necesidades de puestos de trabajo que solicitan las empresas. Roig se remontó incluso al plan industrial de 1964 y destacó que "ya entonces se pensó que la formación era clave". El consejero señaló la importancia de contar en Navarra con el Cener y el Cenifer, especializado en la formación en energías renovables. "La formación es vital, en este sector y en otro. Que nadie dude que para Kayaba ha sido decisivo a la hora de escoger Navarra a la hora de ubicar su nueva planta".