pamplona. Roberto Jiménez, portavoz parlamentario del PSN y candidato a la Secretaría General de este partido, aseguró ayer estar "satisfecho" y "orgulloso" de la labor realizada por su grupo en el primer ejercicio de la presente legislatura. Se refería el mandatario socialista tanto a la labor de oposición, que definió como "firme y útil", como al grado de cumplimiento de los acuerdos firmados con el Gobierno, aunque a la pregunta de si tal grado de satisfacción encamina al partido hacia una reedición de esos pactos, Jiménez tiró balones fuera vinculando la decisión final a lo que se determine en el Congreso del 28 y 29 de junio.
Dio a entender que "en el presupuesto más que previsible de que yo gane el Congreso", la decisión se tomará en función del "grado de cumplimiento de los acuerdos", grado que, reconoció, en la actualidad genera "satisfacción". Y es que repasó el dodecálogo que presentó su partido para apoyar los Presupuestos de este año y no puso objeción a lo hecho por el Gobierno en ninguno de esos 12 puntos, ni siquiera en la gestión del convenio para el TAV, que dijo es "inminente". Recordó además como un logro el pacto que ha propiciado el polémico Plan Navarra 2012. Eso sí, por si acaso no quiso comprometer la estrategia futura y dijo que, de cara a una nueva negociación presupuestaria, "veremos" qué disposición tiene el Gobierno a las "propuestas de la izquierda" que presente el PSN.
Rechazó el calificativo de que su partido es el "báculo" de UPN y defendió la política de pactos: "Por medio del acuerdo se resuelven los problemas y no vamos a pedir perdón por los logros conseguidos". Atacó a quienes le atacan diciendo que "ya está bien de políticos que sólo se miran el ombligo y buscan el poder por el poder", cuando lo necesario "es hacer cosas por la gente y solucionar problemas para ganar así credibilidad y que el cambio sea posible en 2011".
Análisis En cuanto al balance en sí de este primer ejercicio, el portavoz socialista dijo que da por "cumplido" el objetivo que se había marcado su partido de "generar tranquilidad y seguridad" a los navarros tras un periodo en el que "la crispación estaba a la orden del día" y además era "inexistente" el diálogo fluido entre los gobiernos central y foral. "En esta legislatura han cambiado las cosas y para bien", aseguró y destacó la "reconstrucción de la convivencia y la recomposición de la lealtad institucional". Dijo que esto no ha sido óbice para que el PSN se haya mostrado "firme" en asuntos como la compra de acciones de Iberdrola, el canon de la A-12, la memoria histórica, la interrupción voluntaria del embarazado o la devolución de los 400 euros.
Acompañado del secretario del Grupo Parlamentario, Javier Monzón, recordó también que el PSN ha apoyado 27 de las 43 mociones presentadas por NaBai y 21 de las 31 registradas por IU.