faltan 14 días para que comiencen los Sanfermines y mientras tanto los pamploneses calientan motores. El ambiente que se vivía ayer en las calles de la capital navarra reflejaban a la perfección que tras un largo año de espera la fiesta está a la vuelta de la esquina, puesto que los conciertos del Día Europeo de la Música llenaron el Casco Viejo de ritmos musicales, como sucede en las fiestas patronales.
Ya por la mañana, los paseantes pudieron disfrutar de la actuación del grupo catalán Les Enfants. La compañía combinó música con teatro, llenando de color todos los rincones del casco histórico. Las personas que paseaban por ahí mostraban su satisfacción con la actuación con una sonrisa en la boca.
Por la tarde, la ciudad se convirtió en el escenario de diferentes estilos musicales. La nueva estación de autobuses, por ejemplo, acogió un concierto de jazz de la mano del grupo Jazz Trío. Las notas musicales que salían de la batería, el contrabajo y la guitarra pudieron romper el bullicio que se forma entre las personas que se concentran en el edificio. Quien más y quien menos, seguía los ritmos de los músicos con los pies o con la cabeza.
casco viejo
Mezcla de culturas y canciones
Las altas temperaturas, que superaban los 30 grados, animaban a los vecinos y visitantes a dar una vuelta por las calles del Casco Viejo. Las canciones de las bandas de música de Corella, Cadreita y Barasoain se mezclaban entre las terrazas, el poteo y los helados de cucurucho.
La plaza del Ayuntamiento fue el punto de unión de las bandas, que deleitaron a las personas que paseaban por las inmediaciones. Ni los más txikis ni los más mayores se pudieron resistir a bailar al son del Maite Zaitut, tocada por la txaranga Malatxo. "Son muy buenos, es absolutamente genial. El saxofonista es un figura", señalaba sonriente la pamplonesa Loli Soler. Aun así quiso destacar que deberían habilitar sillas frente a la casa consistorial para que las personas mayores puedan sentarse.
En la calle Estafeta y en Pozoblanco, los ritmos de los timbales del grupo senegalés Diouf Rythme concentraron a numerosas personas. Al pamplonés Xabi Erroz le gustó mucho la actuación y destacó que "sólo se hacen cosas cara a San Fermín y, después de que acaban las fiestas, no hay nada el resto del año".
En la misma línea, Maite Endocein señaló que "siempre me han gustado los ritmos africanos, ya que animan a la gente". De la misma opinión era Milagros Torres, que pasaba por la calle Estafeta junto a su hija y sus nietos.
De los ritmos del continente negro, la ciudad pasó a las canciones procedentes de Estados Unidos. La calle Mercaderes simulaba un barrio neoyorquino por las exhibiciones de break dance, beat box y DJing que ofreció el grupo Rap Crew.
Finalmente, los visitantes de la plaza del Castillo se trasladaron hasta Inglaterra, ya que el grupo barcelonés Synchronicity rindió tributo al histórico grupo británico The police. El público disfrutó y tarareó algunas de las canciones que se han convertido en leyenda.