Pamplona. Las arcas de la Hacienda Foral dejarán de recaudar en 2009 por las reformas fiscales que va a aprobar el Gobierno foral al menos 130 millones de euros. A la deducción de 400 euros pactada con el PSN, y que supondrá una devolución de 63,3 millones de euros ingresados este año, hay que sumar la supresión del Impuesto del Patrimonio para el próximo curso, y con el que el Ejecutivo recogerá 65,8 millones este 2008. Además, durante los cuatro primeros meses del año la recaudación fiscal ha sido un 5% menor de lo previsto, sobre todo en los impuestos indirectos, que han recaudado casi un 15% menos. De finalizar así el año, las arcas forales podrían dejar de ingresar otros 180 millones de lo presupuestado al inicio de 2008. Este escenario parece preocupar al Gobierno de Navarra, que se plantea la posibilidad recortar el gasto presupuestario.
A pesar de ello, el Ejecutivo autonómico ha acordado con el PSN una devolución de la recaudación del IRPF a los contribuyentes con rentas superiores a los 11.200 euros, que recibirán entre uno y 440 euros, de más a menos, en función de los ingresos. En un principio, el Gobierno de Navarra se negó a aplicar la devolución por entender que se trata de una promesa de Zapatero, y que sería "inasumible" para las arcas forales. Sin embargo, finalmente ha decidido poner en marcha la medida, argumentando que la fórmula empleada en Navarra es más "progresiva y progresista". La medida obligará al Gobierno foral a devolverá a los contribuyentes 63,3 millones de euros recaudados durante este 2008, y que en un principio no pensaba deducir.
Algo similar ocurre con el Impuesto del Patrimonio. El Gobierno foral se mostró partidario de su supresión y Sanz, incluso, lo introdujo en su programa electoral, aunque vinculando su aplicación a la marcha de la economía y a los ingresos de 2008. Y éstos están siendo peores de lo esperado. Sin embargo, el consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, se comprometió a seguir la pauta estatal, que ya ha acordado suprimir el tributo con efectos del 1 de enero de 2008. Así que la declaración del Patrimonio que se está presentando estos días junto con la del IRPF será la última que hagan los navarros. El impuesto afecta a unos 10.000 navarros, que este año aportarán 65 millones euros, cantidad que la Hacienda Foral también dejará de ingresar en 2009.
Con la supresión del Patrimonio y la devolución del IRPF las arcas forales dejarán de ingresar cerca de 130 millones, una cantidad similar a la que, según los calculos de Miranda, hubiera supuesto la deducción de los 400 euros tal y como la planteó Zapatero, y que fue rechazada por "desorbitada". Supone casi tanto como el presupuesto íntegro del Departamento de Obras Públicas (143 millones), todo el gasto destinado a la dependencia (140), o el presupuesto del Hospital Virgen del Camino (138).