pamplona. Juan Esteban Aristizabal, músico, cantante y compositor conocido artísticamente como Juanes, pisó el domingo el escenario del Anaitasuna, finalmente, rindiéndose ante sus composiciones. Enfrascado de lleno en La vida World Tour 2008 , gira de puesta de largo deLa vida es... un ratico (inaugurada en marzo en el Madison Square Garden, de Nueva York, y presentada en Madrid hace un mes) la presencia del colombiano en el remozado pabellón congregó a varios miles de personas, un público plurinacional integrado en importante número por gentes procedentes de allende el Atlántico, que en ningún momento dejaron de jalearle: sobre todo, durante su actuación, vibrando con sus canciones.
Con una hora de retraso sobre el horario previsto, a las 21.45 se abrieron las puertas, y, finalmente, sobre las 23.00 horas, en medio de un ambiente marcado por los pitidos de impaciencia del público, lo que todos anhelaban presencial: la comparecencia del de Medellín en un escenario gigante iluminado por cuatro puentes de luces, cerrado por un telón blanco y una pantalla, y ornamentado por una bandera de Colombia que cubría uno de amplificadores.
Ante un público tan expectante, como impaciente, la velada se inició bajo las vitalistas notas de unmedley o popurrí integrado por A Dios le pido , No creo en el jamás y Mala gente , al que, en un set-list presidido por las buenas vibraciones siguieron en los primeros compases de la noche Clase de amor y La noche .
Una gran caldera "Arriba Pamplona", saludó el artista a sus incondicionales, los cuales, algunos de ellos portando banderas, camisetas o gorros con los colores nacionales de Colombia le contestaron con una ensordecedora ovación. Siguiendo con el show , erigido sobre un espectáculo de luces en toda regla, señalaremos que en medio de las canciones nuevas también encontraron su lugar viejas composiciones como la esperadísima Camisa negra , que terminaron de transformar el Anaita en una gran caldera.
A dos días de su onomástica, Juanes, icono del actual rock latino por excelencia, el artista de rock en español con más ventas en todo el mundo y amo y señor de un currículum que, en lo que a premios y a nominaciones se refiere, más de uno quisiera para sí, ofreció un concierto en el Anaitasuna al que no cabe calificar sino de memorable; una actuación que, en la antesala de los Sanfermines, fue todo un acto social, principalmente para el público latinoamericano que se dio cita en el pabellón, lugar en el que finalmente tuvo lugar la misma ante el anunciado riesgo de lluvias. Juanes cuenta en su haber con cuatro grabaciones discográficas, a cada cual más exitosa, que le han reportado grandes triunfos a nivel mundial, sumándose ayer a ellos el lleno calusoro y sofocante del Anaitasuna.