El pleno del Ayuntamiento de Ollo del próximo sábado dará el primer visto bueno a un proyecto que concluirá con la llegada de una veintena de nuevos vecinos a Ilzarbe. En realidad, se trata de un paso más para la iniciativa Amets Bizia (Sueño Vivo), un grupo dedicado a la autopromoción de vivienda con una característica que le hace diferente: la apuesta por la sostenibilidad en sus edificios. "La vivienda de bioconstrucción es entre un 10% y un 15% más cara que la tradicional, pero consideramos que si la persona se implica en el proceso de edificación se pueden reducir mucho los costes", aseguró Javier Pérez, coordinador de la iniciativa. La idea, que ha venido gestándose en los últimos cinco años, consiste en la creación de un núcleo de vivienda limpia, es decir, lo menos contaminante posible tanto en los materiales utilizados para su construcción como en el uso y gasto de energía.
Las edificaciones (serán siete, aunque que sus promotores se encuentran a la espera de los permisos municipales y del Gobierno foral para determinar si son unifamiliares o bifamiliares) se situarán en la entrada a Ilzarbe, en unos terrenos adquiridos por la asociación. Allí se instalarán nueve familias, aunque dependiendo de la modalidad de la vivienda podrían ser más. Una iniciativa que fue valorada positivamente por el alcalde, Javier Ecay, quien consideró que "está bien todo lo que sea proteger el medio ambiente". Pero, en la práctica, ¿en qué consiste una urbanización sostenible?
Según explicó Pérez, se trata de un criterio que abarca todo el proceso de construcción (materiales, ubicación de la vivienda), los electrodomésticos que se utilizan y el gasto de energía. En definitiva, dar a la vivienda un toque más limpio. "Por ejemplo, se utilizan materiales lo más naturales posibles. Intentamos reducir el uso de hormigón y apostamos por elementos como el ladrillo o la madera".
Otro de los cambios respecto a la vivienda tradicional es la eliminación del PVC en las tuberías y su sustitución por otro material, el poliprolileno. "Es un 30% más caro pero consideramos que la salud es lo más importante", aseguró Pérez, en referencia a las sustancias cancerígenas detectadas en el PVC. Tampoco la madera puede ser cualquiera. Amets Biziak tiene previsto utilizar sólo aquellas que cuenten con el sello FSC, que otorga la Asociación para Promover el Uso Racional de los Productos y Servicios del Monte. Todo ello, dentro de una urbanización "lo más integrada posible en el entorno".
ahorro y reciclaje
Aprovechar la ubicación y apostar por fuentes de energía menos agresivas con el medio
El reciclaje y el ahorro de energía cobran especial importancia en este proyecto, según su coordinador. "Le damos mucha importancia al reciclaje. De hecho, podremos ahorrar un 50% del agua mediante este sistema", indicó. Para el ahorro de energía, la ubicación de la vivienda resulta un elemento clave. "Un buen aprovechamiento de la ubicación, unido a un aislamiento apropiado permite un 30% de ahorro en el uso de calefacción", aseguró. Una calefacción que, según Pérez, "trataremos que no funcione mediante derivados del petróleo o materiales fósiles". Frente a la opción tradicional, Pérez sitúa nuevas tecnologías que, a pesar de resultar más caras, son menos agresivas contra el medio ambiente. "Estudiamos varias opciones, como la biomasa o la geotermia. Ésta última tiene un alto rendimiento pero también un coste importante". La apuesta por la tecnología limpia supone, a primera vista, una inversión mayor que en la tradicional, pero el coordinador de Amets Bizia considera que, a la larga, "lo que al principio parece mucho gasto puede ser lo más rentable".
los nuevos vecinos
Una apuesta por la integración para que el proyecto favorezca la revitalización del municipio
El proyecto no se queda sólo en las viviendas, ya que también está prevista la producción de productos ecológicos y, de cara al futuro, una zona de juegos para los niños de todo el valle, como será la sala de psicomotricidad. Durante los últimos cinco años, los miembros de la asociación han reunido fondos y han buscado el mejor emplazamiento para su proyecto. Pero, ¿qué piensa la otra parte?, ¿cuál es la opinión de los vecinos de Ilzarbe? "En principio, si se hace un esfuerzo por la integración, es positivo todo lo que favorezca la renovación del pueblo", explicó su alcalde. Una opinión compartida por Pérez. "Llevamos dos años y medio de negociaciones, y en este tiempo hemos aprendido de la sabiduría de los vecinos. Queremos una urbanización integrada y participar en la vida cotidiana". El sábado será una nueva reválida para este proyecto que aspira a demostrar que "se pueden hacer casas de otra manera".