concierto de juanes Fecha: domingo, 22 de junio. Lugar: Pabellón Anaitasuna, Iruñea. Intérpretes: Juanes, banda integrada en directo por Juan Esteban Aristizabal, Juanes, a la guitarra y a la voz; Juan Pablo Villamizar y Fernando Tobón, a las guitarras; Felipe Navia, al bajo; Enmanuel Briceño, a los teclados y a los coros; Waldo Madera, a la batería; y Felipe Alzate, a la percusión. Incidencias: concierto englobado en la denominación Rock en el Reyno , presentación de La vida es... un ratico . Muy buena entrada. 60 minutos de retraso y hora y cuarto de duración, bises aparte.
POR j.óscar beorlegui
SEGÚN se nos dio a entender (¡ay, las versiones oficiales!) un hipotético riesgo de precipitaciones fue el causante del traslado de esta actuación al Anaitasuna, concierto al que, a la vista del buenísimo aspecto que en lo referido a asistencia, ofreció el pabellón, no sabemos si calificar finalmente de éxito... o de fracaso, toda vez que el mismo, con los gastos que ello tuvo que conllevar (pérdidas finalmente, a tenor de las expectativas ofrecidas) fue concebido para 15.000 personas. Lo que está claro es que, por otra parte, y a pesar del calor que sufrimos (qué razón tenía el lector que envió la carta titulada Anaita-sauna ) mejor así, a la vista de la entrada registrada; sí, mejor, si no se iba a llenar la Monumental ni de lejos; mejor en un recinto más acorde, tal y como dijimos a propósito del acondicionado para Calamaro. Y antes de continuar, para no dar lugar a malas interpretaciones, dejar claro lo siguiente, asimismo: que desde el prisma artístico nada que objetar a Juanes. Que el citado es un grande, tal y como lo demostró sobre el escenario. Si acaso, fuera de dicho ángulo (además de enjuiciar los hechos musicales, creemos que nuestra labor también consiste en valorar lo que vemos... y en todos los sentidos, tratando de sacar conclusiones) criticar la escandalosa falta de puntualidad, ya que las puertas se abrieron con hora y ¡3/4! de retraso, lo que dio lugar a la formación de una ingente cola y a que el acalorado público, hacia las 22.45 horas, comenzara a dar muestras de nerviosismo: un público en el que abundaban las gentes de ascendencia colombiana... pero hasta el punto de dar por momentos la sensación de que estuviésemos en Pamplona... pero en la de Colombia. Y ya, puestos a hacerlo, criticar también a los que, al parecer, y al día a día foral nos remitimos, apuestan en cualquier orden de la vida más por lo de fuera (la Pamplona de Colombia en este caso, qué buen botón de muestra) que por lo de aquí. Por Iruñea, en nombre de lo que se quiera.
La actuación, sensacional, comenzó sobre las 23.00 horas, y lo hizo bajo los ritmos de esa invocación musicada que es A Dios le pido , tema con el que el de Medellín puso de primeras las cartas boca arriba. A continuación, ante un gentío entregadísimo que cantó, bailó y llevó en volandas a los músicos hasta el final, sonarían 18 temas más en un primer momento, con composiciones como Volverte a ver, Me enamora (una de las grandes triunfadoras) Es por ti y, evidentemente, Camisa negra, marcando las cotas de mayor efervescencia de la noche. Y todo ello entre comentarios de intención integradora alusivos a la belleza femenina -ya, local, estatal o trasatlántica (como los realizados a propósito de Gotas de agua dulce )- o a la paz o a la necesidad de la misma -más bien-, como el hecho con motivo de Bandera de manos, deparando en cualquier caso todos ellos, junto con las canciones, ingentes dosis de buenas vibraciones.
Pamplona recibió el domingo un señor chaparrón, aunque más que de agua de lluvia, de ritmos y color latino con genuina denominación de origen. De vatios de luz y sonido de manos de Juanes, un auténtico latin-rocker -por lo de rockero, si se nos permite la expresión... más que todo por las connotaciones de latin-lover -. Eso sí, visto lo visto, a la vista del calor registrado en el Anaitasuna, de haberse producido allí la anunciada lluvia... seguro que la presencia del líquido elemento se hubiese agradecido, damos fe; igual por lo menos que el calor -artístico- que el presente concierto deparó.