IRCULA por la Red un correo con el discurso que pronunció el periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez en el acto de entrega de los Premios Ortega y Gasset de este año. Relata la historia de cuatro personas, víctimas de las bombas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, quien aparece junto a su hija Alia en la imagen premiada -"que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas", dijo-, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años. "Son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad". Gervasio Sánchez, ante una audiencia en la que había miembros del Gobierno, ex ministros socialistas y del PP, dirigentes populares y cientos de personas, denunció que todos los presidentes -Suárez, Calvo Sotelo, González, Aznar y Zapatero- "permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras". Además, recordó que en la anterior legislatura "se duplicaron la venta de armas españolas, al mismo tiempo que el presidente Zapatero incidía en su mensaje contra la guerra". Y transmitió un sueño: "Que, por fin, un presidente español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país en un exportador de la muerte". Desgraciadamente, sus palabras apenas tuvieron eco, ni siquiera el medio que le concedió el premio las publicó.