Pamplona. El presidente del Gobierno, Miguel Sanz, anunció ayer que el Ejecutivo foral "va a acelerar de manera determinante" los trámites previos para la construcción de la primera fase del macroproyecto de Guenduláin. En plena crisis inmobiliaria, y con los promotores exigiendo una salida a la parálisis de un proyecto que ni se menciona en el Plan Navarra 2012, Sanz anunció que las 4.000 primeras viviendas de Guenduláin tendrán un desarrollo "ágil y lo más rápido posible", y confió en que el plan sectorial esté definido a principios de septiembre. "Guenduláin se va a desarrollar, entre otras cosas, porque los terrenos son propiedad del Gobierno y porque existe un compromiso de desarrollo con los promotores que hay que cumplir", afirmó.
La polémica construcción de Guenduláin se remonta a 2005, entonces con José Andrés Burguete en Vivienda, cuando 43 empresas asociadas compraron a los herederos del conde el suelo por 130,5 millones de euros. Estos terrenos fueron elegidos más tarde en un concurso público en julio de 2006 como reserva de VPO, según el cual el Gobierno de Navarra pasaba a ser el propietario del más de tres millones de metros cuadrados a cambio de ceder a los promotores los derechos de edificación y venta del 70% de las viviendas, unas 15.000 del total de 19.000. Aquel concurso fue muy criticado por los agentes sociales y ayuntamientos comarcales, que censuraron un modelo de desarrollo urbanístico que apostaba por la periferia en lugar de favorecer el cierre de la trama urbana y que podía desestabilizar la Cendea de Zizur.
Con el cambio de legislatura, el proyecto había quedado en un segundo plano, y el nuevo titular de Vivienda, Carlos Esparza, públicamente ha priorizado otros proyectos como Donapea de Galar o La Morea de Burlada. Esta situación había suscitado la inquietud de los promotores del proyecto, que en su día tuvieron recurrir a créditos bancarios para poder comprar los terrenos. La operación, incluso, fue avalada por varias entidades financieras al entender que la operación contaba con el apoyo de la Administración.
Sin embargo, la crisis inmobiliaria y subida de tipos han complicado la situación de las promotoras, que los últimos meses vienen reclamando que se priorice y se desarrolle el proyecto de Guenduláin o, en su defecto, que el Gobierno de Navarra se haga cargo del pago en efectivo de la compra de los terrenos, y que ascendería a más de 130 millones de euros. Recuerdan además que es el único suelo que el Gobierno foral tiene en estos momentos en propiedad.