pamplona.¿En qué porcentaje ha caído la construcción de vivienda?
El número de visados de nuevas viviendas (los proyectos que se presentan al Colegio Oficial de Arquitectos) se ha reducido en un 55% al pasar de 1.555 viviendas en el primer trimestre del 2007 a 861 este año. El nivel de actividad se mantiene por la obra en curso, pero las expectativas de inicio de nuevas promociones son escasas, en el caso de la vivienda libre por la poca demanda y en el caso de la VPO básicamente por la carencia de suelo. Desde el año pasado no se hace VPO.
¿Qué consecuencias está teniendo el ajuste inmobiliario en las empresas navarras? ¿Cuántas han cerrado o han acudido al concurso de acreedores?
No cabe duda de que estamos en un proceso de ajuste para el sector motivado por la contracción de la demanda, que ya preveíamos desde hace meses, a la que se ha añadido un fuerte endurecimiento de las condiciones de financiación, tanto del crédito a las empresas como a los adquirentes de vivienda. Las empresas han sabido diversificar y reajustar su tejido empresarial. Son empresas con experiencia que han superado la crisis de los 80 y de los 90. No ha habido ninguna empresa en quiebra ni concursos de acreedores, y el único caso, el de DHO, se ha resuelto. El mayor problema lo tienen aquellas empresas que han comprado terrenos con créditos a un año prorrogables; se encuentran con que los bancos no les renuevan los préstamos, y sí que tienen problemas de financiación.
¿La burbuja se ha desinflado más rápidamente de lo que estaba previsto?
Desde hace un par de años el sector esperaba una normalización, una época de reequilibrio entre oferta y demanda; pero la esperada adaptación se ha producido de forma desordenada y, además, la crisis financiera la ha acelerado. El tema afecta a la vivienda usada y a la nueva porque no se vende ninguna. La gente está esperando a ver qué ocurre con los precios y los bancos no dan facilidades y ése es el principal problema. Los efectos se han percibido en todas las Comunidades Autónomas, con especial incidencia en aquellas en las que el peso del mercado de las segundas viviendas es más significativo. Estamos hablando de las zonas más turísticas, con la costa de Levante en cabeza.
La crisis ha pillado a sectores urbanizados que están por empezar a levantar bloques. ¿Cuáles son las zonas más afectadas?
Todas por igual, porque no hay nuevas urbanizaciones de vivienda libre que se vayan a iniciar y, EN los ya iniciados, como Lezkairu, dependerá de la situación de cada empresa. Algunas constructoras tendrán que esperar a desarrollar sus viviendas en el caso de las libres.
¿La crisis del sector está ralentizando el desarrollo de nuevos grandes sectores como Etxabakoitz (TAV)?
Se trata de un PSIS promovido por el Gobierno de Navarra a través del Departamento de Obras Públicas, que conlleva actuaciones que, por el momento, afectan a las administraciones. Ahí poco tenemos que decir.
¿Cuánto debería bajar la vivienda libre para dinamizar el mercado?
Creo que la solución al problema no es tanto de reducción en el precio de las viviendas, que también es un aspecto importante, como de facilidad para la obtención de la financiación necesaria, y en ambas líneas es en las que se está trabajando en algunas CCAA como Cataluña, La Rioja o Castilla La Mancha.
Pero el proceso parece imparable porque ya están bajando los precios...
Los costos de urbanización son cada día mayores, las exigencias de calidad hacen que cada vez sea más costoso construir, los impuestos que rodean esta actividad son muy altos y ninguna administración los ha bajado hasta el momento, y la financiación es cada vez más cara. No obstante, el año pasado el incremento de la vivienda libre en Navarra fue del 2,5%, claramente por debajo del índice de inflación, que fue del 4,6%, lo que supone la reducción del precio real de la vivienda en algo más de un 2%. También es cierto que hay un ajuste de precios en vivienda nueva a través de promociones y financiaciones (regalos, facilidades de pago...).
¿Se puede cuantificar el stock (pisos sin vender) actual?
Es muy difícil, como la usada.
Vienen defendiendo la necesidad de VPO para activar el sector. ¿Cuántas se deberían impulsar?
Por los datos que maneja el Gobierno de Navarra, entendemos que existe una importante demanda de vivienda protegida centrada básicamente en la Comarca de Pamplona, y creemos que el Gobierno tiene en su mano los instrumentos suficientes para impulsar los proyectos capaces de satisfacer la misma, como lo es, sin duda, el proyecto de Guenduláin, si además tenemos en cuenta que se trata de terrenos que ya son de su propiedad. Parece lógico que el Gobierno haga uso de un suelo que le pertenece. De hecho, haber incluido las infraestructuras de acceso a Guenduláin dentro del Plan de Inversiones del Gobierno habría sido una medida muy acertada. La aceleración de la política de vivienda del Gobierno supondría un importante revulsivo para el conjunto de la economía de la Comunidad. Por ello, entendemos prioritaria la coordinación de los distintos departamentos del Gobierno, básicamente Vivienda y Economía, así como la implicación de los distintos agentes sociales. En cualquier caso, lo correcto sería evaluar las necesidades de vivienda protegida en Navarra y las posibilidades reales de desarrollos que den satisfacción a la misma.
¿No temen que un Guenduláin, en la periferia, sea un fracaso?
No porque en su mayoría es vivienda protegida hay demanda. Además, no se van a hacer todas a la vez. No se tiene miedo a Guenduláin.
¿Es más urgente que otros sectores para promover VPO?
No. Lo que se dice es que tiene potencial suficiente para atenuar las consecuencias de la crisis.
La gente no entiende el interés que existe ahora por hacer VPO. Hasta ahora a los promotores sólo les preocupaba la libre...
En Navarra la empresa privada ha hecho mucha VPO, muy por encima de otras comunidades y de gran calidad. Y se ha hecho hasta el año pasado porque ya no hay suelo.
¿Qué otras medidas se pueden poner en marcha desde la Administración para activar el mercado?
Se debería incidir en la demanda con medidas fiscales y otras para facilitar el acceso al crédito bancario.