pamplona. La grieta abierta entre los socios del Gobierno de Navarra a cuenta de la devolución de 400 euros del IRPF cada vez parece más profunda. Al presidente no le ha gustado nada que CDN se haya desmarcado del acuerdo con el PSN y que haya criticado la "incoherencia" que supone asumir un gasto extra de 63 millones de euros cuando se está planteado un recorte presupuestario. "Lo que es una incoherencia es apoyar la medida en el Ejecutivo y luego no hacerlo en el Parlamento", advirtió ayer Sanz ante la posibilidad de que los dos parlamentarios de CDN, Juan Cruz Alli y José Andrés Burguete, que han sido quienes más han criticado la medida, opten por la abstención o por el voto en contra cuando la reforma fiscal llegue a la Cámara. "Si ocurre eso, lo tendré muy en cuenta", amenazó Sanz.
El presidente navarro se mostró especialmente molesto con los dirigentes de Convergencia, que han transmitido su malestar porque ningún miembro del Ejecutivo les ha informado del acuerdo con el PSN. "No tengo conocimiento de que el presidente haya preguntado a los consejeros de CDN sobre este asunto. Será porque ya sabía cuál sería su respuesta", dijo Burguete. Sanz, sin embargo, negó haber dejado a CDN al margen de la negociación, y aseguró que uno de sus consejeros participó en los encuentros con el Partido Socialista. "Burguete puede decir lo que quiera, pero si no se ha enterado es porque su consejero no se lo ha comunicado", aseguró. El líder de UPN afirmó además que el representante de CDN "aceptó" el acuerdo al que llegaron con el PSN, por lo que también consideró "incoherente" que Convergencia diga ahora que está en contra.
CDN se desmarca Burguete, sin embargo, insistió ayer en que su partido no está en contra de la aplicación de la medida, sino de que sean las arcas forales y no el Estado las que asuman el coste. "Esa ha sido nuestra postura desde el principio, y seremos coherentes", subrayó el presidente de Convergencia, que pese a valorar positivamente la progresividad que se ha aplicado en Navarra a la promesa de Zapatero, dio a entender que no apoyarán la reforma fiscal pactada con el PSN cuando ésta llegue al Parlamento. "Queremos que se reduzca de la aportación al Estado vía Convenio, y seguiremos en lo mismo", insistió.
El líder de CDN, que ayer compareció junto a Juan Cruz Alli para valorar el primer año de legislatura, subrayó además que éste es "un mal momento" para hacer propuestas como ésta, porque con la supresión del Impuesto de Patrimonio anunciada por Álvaro Miranda las arcas de la Comunidad Foral dejarán de ingresar 130 millones en 2009. "El Ejecutivo está asumiendo una importante reducción de sus posibilidades de ingresos para los siguientes ejercicios, y ante una crisis económica, debemos tener todos nuestros recursos disponibles", criticó Burguete, que recordó además que la caída del consumo ha hecho que los ingresos vía impuestos indirectos estén siendo un 5% menor de lo presupuestado.