Pamplona. El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, y la vicesecretaria general del PSN, Elena Torres, firmaron ayer el texto de la reforma del IRPF que incrementará las deducciones para los rendimientos del trabajo en una cantidad que, en el mejor de los casos, llegará hasta los 440 euros. La firma llega en un momento crítico para la economía y con una preocupante caída del consumo que ha hecho reducir de una forma importante los ingresos vía impuestos indirectos. En los seis primeros meses del año el IVA ha aportado a la Hacienda Foral casi un 19% menos de lo previsto, y aunque ha quedado compensado por una subida moderada de los tributos directos, el saldo al final de año podría ser de 180 millones de euros menos de lo presupuestado. Esta circunstancia llevó al Gobierno foral a acordar el pasado lunes una congelación del gasto de 150 millones de euros.
Esta circunstancia, sin embargo, parece contradecir la reforma firmada ayer, y que obligará a desembolsar más de 63 millones de euros con la campaña de la declaración de la renta del próximo año. La Hacienda Foral deberá afrontar además la supresión del Impuesto del Patrimonio para el próximo ejercicio, que este curso ha aportado otros 65 millones de euros. El Ejecutivo foral, sin embargo, confía en que la medida pactada con el PSN sirva para reactivar la confianza de los ciudadanos y, sobre todo, para fomentar el consumo, principal causante de la caída de los impuestos indirectos.
La reforma La nueva deducción se aplicará a los contribuyentes navarros con rentas de trabajo. Para ello, la Hacienda Foral ha diseñado un sistema progresivo que diferencia cuatro tramos de renta, en lugar de los tres actuales. En el primer tramo se sitúan los contribuyentes con rendimientos netos de trabajo de hasta 9.100 euros, que sumarán 440 euros a los 850 de deducción que tienen en la actualidad, de manera que deducirán en total 1.290 euros. Aunque estos, con el sistema actual, ya quedaban exentos de declarar el IRPF.
El segundo tramo comprende a quienes tienen rendimientos netos entre 9.100 y 10.600 euros, que también tendrán una mejora en la deducción de 440 euros, por lo que también quedarán con la cuota cero. El tercer tramo engloba a los trabajadores con rendimientos netos situados entre 10.600 y 45.800 euros, que sumarán, en función de la renta, una deducción de entre 1 y 440 euros. La medida no afectará a quienes tengan rendimientos netos superiores a 45.800 euros anuales.