madrid. El consejo de administración de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) ratificó ayer que el precio medio de la tarifa eléctrica para el tercer trimestre debería aumentar un 11,3% de promedio, y no el "insuficiente" 5,6% propuesto por el Ministerio de Industria.
El regulador entiende que el incremento que aplicará Industria no cubre los costes totales del sistema, por lo que no será capaz de evitar que se siga generando déficit tarifario. Por ello, la CNE insiste en que los 66,14 euros por kilovatio hora (kWh) de su propuesta siguen siendo una estimación "mejor" del precio final de la energía en el tercer trimestre a la de Industria. Un precio inferior al real hará "más grave el problema asociado al déficit", mientras que un precio "ligeramente superior" permitiría usar el exceso de ingresos para compensar parte de este desajuste.
En su informe sobre el borrador de orden ministerial sobre tarifas eléctricas, el regulador se muestra además favorable a la tarifa social , aunque considera que debería ser establecida por parámetros de renta en lugar de criterios de potencia. Para ello, el organismo presidido por María Teresa Costa aboga por utilizar como referencia el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).
Por otra parte, y como una nueva medida para hacer frente a la crisis, la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Congreso acordó ayer por unanimidad instar al Gobierno a aprobar este año un plan, de acuerdo con las comunidades autónomas, para la sustitución progresiva y definitiva, en tres años, de las bombillas incandescentes, "salvo las imprescindibles", por otras de bajo consumo. >agencias