EL mundo va cambiando a nuestros pies. La sociedad del ocio que tantos años tuvo en la televisión el centro del salón, poco a poco la está arrinconando. Para muchos, la tele es una función más del ordenador. YouTube se está convirtiendo a marchas forzadas en la gran referencia a la hora de ir sobre seguro y ver aquello que, de verdad, ha llamado la atención o localizar exactamente un fragmento concreto de una serie. El problema de YouTube es que todavía no ha encontrado la fórmula para colocar su publicidad y, de momento, es un canal amable sin la tiranía y el tiempo que nos hacen pagar los espacios publicitarios. El aquí te busco y aquí te veo podría acabarse si cada vez que vemos un vídeo en YouTube nos colocan un anuncio de Coca cola. Ya veremos si el éxito de este canal se mantiene cuando decidan hacernos pasar por la piedra publicitaria. Paralelamente al crecimiento de este canal, otros divertimentos se imponen a la televisión. Unos, como las máquinas DS en el tema de la formación, donde la tele fracasó permanentemente. Hoy, los juegos donde se mide la edad mental o para aprender inglés se imponen como ejercicios de aprendizaje con un éxito total. Otro elemento que está cambiando la ocupación de la tele y lo deja como simple mueble monitor es la Wii. Nunca se había conseguido la interactividad a ese nivel y eso que los modelos actuales son apenas el inicio de lenguajes que conseguirán en breve mayor precisión y realismo. El dato histórico de la audiencia del partido de fútbol de la selección el domingo a este paso tiene visos de no ser superado a no ser que ganen la final. El futuro tiene que ver más con la posibilidad de entrenarse con sus jugadores y al mismo tiempo que cada espectador pueda ser el delantero centro que marque el gol decisivo. De momento, la tele es necesaria ,aunque sólo sea para aumentar la pantalla de la videoconsola.