pamplona. El Centro Huarte de Arte Contemporáneo acogerá del 3 de julio al 11 de agosto la instalación Nocturna , de la artista Yamila Fontán, en la que el espectador se adentra en una cabina donde, gracias a la técnica de la imagen estereoscópica, podrá participar en un relato en 3D.
Como una sofisticada barraca de feria itinerante, con evocaciones de peep show, Nocturna ofrece una experiencia individual. La exhibición se produce dentro de una cabina donde el usuario entra de manera espontánea, motivado por la curiosidad. Allí, aislado, visualiza la obra mientras el sonido le envuelve. Sin diálogos, ni texto, es la música la que acompaña al relato, sincronizada con la acción. Y es el propio espectador quien marca el ritmo y maneja la máquina, decidiendo cuando cambia de escena.
La técnica empleada es la estereoscopía, "un modo de ver que me transporta a mi niñez", asegura Yamila Fontán. Fue esa huella sensorial de entonces, la que despertó su curiosidad hacia la fotografía 3D. "La cabina funciona como un puente entre el mundo real, exterior, y el otro mundo que se abre dentro de ella, como una máquina del tiempo", cuenta. La fotografía estereoscópica se basa en el principio de la visión humana. Nuestros ojos están separados aproximadamente 65 mm. Cada ojo ve una imagen y es el cerebro el que se encarga de mezclarlas, creando el efecto de relieve. Así, si obtenemos dos imágenes con una separación como la de la visión humana y se combinan con un visor, el juego óptico las transforma en tres dimensiones.
De funcionamiento totalmente analógico, Nocturna crea un efecto onírico, y conserva, al mismo tiempo, la calidad de la toma en celuloide. "Lo fotografiado se vuelve tangible, el espacio se materializa mientras que el tiempo se detiene. Las presencias resultan fantasmagóricas", comenta la artista. >d.n.