madrid. El líder del PP, Mariano Rajoy, acusó ayer a José Luis Rodríguez Zapatero de "no gobernar" y estar "despistado" y en la "cosmética" ante la "crisis económica", en tanto que el jefe del Gobierno aseguró que su gran objetivo es seguir apoyando a los trabajadores y a las familias con menos renta. En la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, Zapatero expresó su satisfacción por seguir viendo a Rajoy como líder de la oposición, la única referencia que hizo a su reciente reelección como presidente de los populares.
Rajoy, por su parte, aconsejó a Zapatero que no arremeta contra el PP y le instó a gobernar y, sobre todo, a decir la verdad -que hay crisis y que "las cosas se pueden poner peor"-, después de acusarle de estar "dando bandazos" y de no tener claro lo que hay que hacer. "No es momento de cosmética y usted está en la cosmética, hasta tal punto de que su vicepresidente económico ha admitido que las medidas son más psicológicas que reales", le reprochó.
las medidas En cambio, Zapatero sostuvo que su Gobierno ha tomado medidas para afrontar los problemas económicos tanto en la pasada legislatura como en la actual, y recordó algunas de las iniciativas adoptadas en estos últimos meses para paliar las dificultades económicas.
Al respecto, el jefe del Ejecutivo se refirió a la "rebaja fiscal" de 400 euros a los trabajadores, palabras que levantaron fuertes protestas y abucheos en la bancada de los populares que obligaron a intervenir al presidente del Congreso, José Bono, para pedir sosiego.
Zapatero aprovechó esta interrupción para reprender la actitud del PP y mostrar su sorpresa por el hecho de que en esta sesión no se haya plasmado, a su juicio, el "nuevo tiempo de diálogo" abierto por el PP en su XVI Congreso. "Deseo que venga el diálogo; de momento mi grupo se conforma con el respeto".
A parte de esta medida, mencionó también otras de apoyo a las empresas, así como el acuerdo con los transportistas para garantizar después que su Gobierno no hará ningún "decretazo" ni recortes en los derechos laborales, sino que defenderá el diálogo social y subirá las pensiones mínimas, el salario mínimo y las becas.
En cualquier caso, Zapatero insistió en que en una situación de "mejor o peor" crecimiento económico el Ejecutivo tiene como "gran prioridad" apoyar a los trabajadores, a los autónomos y a las familias con menos recursos. Previamente, Rajoy también se entretuvo en recordar a Zapatero que no ha habido "buenas noticias" en este periodo de sesiones, en el que ha bajado el crecimiento económico y el superávit, y han subido el paro, los precios y el déficit exterior. "La sensación general es que no se gobierna, no hay iniciativa, el Gobierno está desorientado, da bandazos y no tiene claro lo que hay que hacer", criticó Rajoy.
Tras reprochar a Zapatero que "desprecie" las iniciativas del PP, el líder de la oposición insistió en aportar ideas al presidente del Gobierno y le sugirió que reduzca el gasto público, baje los impuestos a las empresas y aumente las deducciones a quienes pagan intereses por los créditos hipotecarios. "Empieza mal la legislatura -le dijo Rajoy- se le ve muy despistado, todos los días cambia de previsiones y de diagnóstico (...) y como no sabe qué hacer los de su grupo se acaban riendo de usted. ¡Qué triste papel!".
Por último, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, acusó al PP de hacer "derrotismo económico" con "profecías del desastre" y pidió al principal partido de la oposición que ayude a "generar confianza" en la situación económica del país para demostrar su "giro al centro". >d.n.