madrid. El entorno más próximo de María San Gil, la aún presidenta del PP del País Vasco, ejerció durante el pasado fin de semana diferentes presiones sobre Mari Mar Blanco para que no entrase en la nueva ejecutiva de Mariano Rajoy saliente del XXXVI Congreso del PP celebrado en Valencia. La información, facilitada ayer por Cuatro , desveló que en la misma mañana del pasado sábado, cuando se conoció la noticia de su fichaje y poco después de que Rajoy la llamase para ofrecerle el cargo, Mari Mar Blanco recibió otra llamada telefónica. Era Olivia Bandrés, la jefa de gabinete de María San Gil. Bandrés no entendía cómo se había prestado a servir de tapadera a Rajoy tras la salida de María San Gil y José Antonio Ortega Lara. Y así se lo hizo saber. La conversación no fue nada agradable.
Mari Mar Blanco recibió otro varapalo el domingo de la clausura del congreso, en este caso en forma de gesto. El ahora eurodiputado Jaime Mayor Oreja, ex presidente del PP vasco, no la saludó cuando pasó varias veces delante de su posición en el escenario del congreso. Mari Mar Blanco se tomó ese incidente como una auténtica bofetada, sobre todo pensando en la intensa relación que sus padres han mantenido durante todos estos años con Mayor Oreja. Este próximo 12 de julio se cumplirán 11 años del asesinato de su hermano Miguel Ángel Blanco y hay varios actos organizados.
más presiones El lunes pasado, un día después de finalizado el congreso del PP, Mari Mar Blanco recibió otra llamada. En este caso de Cristina Cuesta, otra víctima del terrorismo de ETA que trabaja como gerente con dedicación exclusiva en la Fundación Miguel Ángel Blanco que ella preside. Cristina Cuesta también le reprochó que se hubiera prestado a entrar en la ejecutiva de Rajoy. Fuentes del PP vasco indican que Cuesta le comentó incluso que esa decisión, estar con Rajoy en su ejecutiva, no había sido bien entendida por varios patronos de la Fundación. Entre los patronos de la Fundación están Esperanza Aguirre, Jaime Mayor Oreja, Ana Crespo (viuda de Gregorio Ordóñez), Daniel y Rubén Múgica, los periodistas Isabel San Sebastián y Hermann Tertsch y Rogelio Alonso.
Tanto Cuesta como Bandrés han confirmado que tuvieron esas conversaciones con Mari Mar Blanco. Pero se negaron a revelar sus detalles porque las consideran privadas. Bandrés admitió que hablaron de su incorporación al equipo de Rajoy pero no los reproches. Fuentes del entorno de Mari Mar Blanco y del nuevo equipo de dirección del PP de Euskadi ratificaron las conversaciones y el sentido crítico de las mismas.
La dirigente del PP y alcaldesa de Lizartza (Guipúzcoa), Regina Otaola, dijo ayer que sería "importante" que Mariano Rajoy comunicara personalmente a María San Gil su oferta de incluirla en el nuevo comité ejecutivo. "Lo importante es que Rajoy llame a San Gil y que hablen entre ellos, y ahí puede estar la clave". No obstante, cree que la todavía presidenta del PP en el País Vasco "hoy por hoy" ha optado por retirarse de la vida pública y "no creo que tenga ninguna intención de volver". >d.n.