pamplona. La línea descendente en el número de ingresos de adolescentes en el programa Suspertu de Proyecto Hombre se consolidó durante el pasado año ya que se repitió la misma cifra de jóvenes que ingresaron en el centro, 51; lo que supone un número muy inferior a los de años anteriores (rondaban los 75-78). Sin embargo, el número de nuevos contactos fue mayor y 71 jóvenes acudieron a una primera entrevista. Esto confirma la tendencia que se lleva observando en los últimos tiempos: cada año aumenta la proporción de primeros contactos que no llegan a ingresar.
El pasado año, el número de atendidos en el programa Suspertu -cuyo objetivo es disminuir los factores de riesgo y aumentar los de protección de los adolescentes, promoviendo estilos de vida saludable- alcanzó los 102 adolescentes, catorce menos que en 2006. Ocho de cada diez fue ingresado en el programa y se hizo con ellos un proceso de prevención de las drogodependencia.
El principal motivo de ingreso fue el consumo de drogas aunque hay otras dos causas que aparecen en la mitad de los casos: conflicto familiar y el fracaso escolar. Este año, sin embargo, ha disminuido notablemente el número de adolescentes que acuden por motivos judiciales. En lo que respecta a la salida, la mitad de los jóvenes deja el programa porque recibe el alta terapéutica mientras que en un 33% de los casos lo hace por alta voluntaria u abandono.
hombre y 17 años La edad media del adolescente que ingresa en el programa son los 17 años y por cada seis chicos ingresa una mujer. La ocupación de los usuarios continúa siendo mayoritariamente el estudio (60% de los casos) aunque se percibe un ligero aumento en los jóvenes que trabajan, el 14%, o que están desocupados, el 26%. Asimismo, según se indica en la memoria de la Fundación, todos los adolescentes han consumido tabaco, alcohol y cannabis (se mantiene e incluso aumenta) mientras que destaca la incidencia de sustancias como éxtasis, speed , cocaína, ketamina o inhalantes.
En lo que respecta a las edades de inicio éstas oscilan entre los 12 y 15 años, dependiendo de la sustancia. Así, entre los 12 y 14 años se comienza a consumir tabaco, alcohol y cannabis (por este orden) mientras que quienes prueban otras drogas lo hacen un poco más tarde: a los 15 años por primera vez. Normalmente, empiezan con los inhalantes, el speed y las setas y después siguen con la cocaína, el éxtasis y la ketamina.
familias Al igual de lo que ocurre con los adolescentes, el número de familias atendidas en Suspertu el pasado año ha disminuido hasta un total de 123. Así, tal y como se señala en la memoria, pese a ser una cantidad muy importante "vemos como parece continuar una tendencia a la baja iniciada 2006". Más de la mitad de las familias dejan el tratamiento porque reciben el alta terapéutica; una cuarta parte son altas voluntarias o abandonos y una parte creciente, el 11%, se corresponden con derivaciones a otros servicios o recursos de la red. Con respecto a otros años, el número de altas médicas ha disminuido mientras que crecen los abandonos y altas voluntarias.
Como dato positivo, la Fundación destaca que tanto en el número de adolescentes como de familias los porcentajes mejoran a final de año con respecto al comienzo. Así, en enero hubo 47 personas, correspondientes a 26 familias, y en diciembre se terminó con 60 personas de 32 familias. >m. olazarán