pamplona. Tras el 11-S, la política de la administración Bush permite secuestrar a presuntos terroristas y trasladarlos a países donde puedan ser sometidos a tortura para que confiesen y poder sacarles información.
Este hecho inspira una de las obras que desde el próximo 4 de julio y hasta el 28 de septiembre podrán verse en el Centro Huarte de Arte Contemporáneo dentro de la exposición The New Normal , y demuestra que los atentados de las torres gemelas de 2001 supusieron un punto de inflexión en la manera de concebir la privacidad en la sociedad americana -y por extensión, dada su gran influencia, en muchas otras partes del mundo-. No sólo por el peso creciente de la vigilancia y la obsesión por la seguridad, también por la multiplicación de una tecnología de captación y difusión universal de datos al alcance de cualquiera.
Es una de las paradojas de nuestro tiempo. Desde los medios se nos bombardea con la desconfianza, el miedo y la inseguridad a través de noticias casi siempre negativas; y por otro lado, con la expansión de Internet, nos hemos habituado a compartir nuestra intimidad y cotidianidad casi con cualquiera. "Lo que antes era semiprivado, ahora es público. Una foto de familia se difunde por la Red en un blog , y cuando caminamos por la calle estamos expuestos a que cualquiera nos capture con el móvil o una cámara y difunda nuestra imagen por Internet", contaba ayer el comisario de la muestra, Michael Connor, mientras ultimaba detalles del montaje de The New Normal . Sin embargo, alertaba, "la exposición no está hecha para hacer sentir miedo a la gente ante la posibilidad de perder su privacidad; al contrario, es para ayudar a entender ese nuevo concepto de lo privado. Compartir información con otras personas no tiene por qué ser malo".
La exposición llega a Huarte directamente desde Nueva York, donde se inauguró a finales de abril, y en ella participan 13 artistas e investigadores culturales de procedencias diversas. "Hay creadores de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Israel, Alemania y Mali", apunta Connor. Esa diversidad está presente también en los lenguajes artísticos: hay instalación, fotografía, vídeo, animación digital... Pero las obras comparten un mismo punto de partida: todas se inspiran en la información privada, tanto a nivel material como conceptual. Y todas fueron creadas a raíz del 11-S. "Aquellos acontecimientos hicieron de EEUU un país dividido, de opiniones enfrentadas, tanto en el ámbito público como en el privado, provocando también discusiones en el seno de las familias. Ahora es cuando se está volviendo al diálogo, a la conversación", explica Connor, nacido en Boston y ahora residente en Nueva York.
El título de la exposición lo motivó un discurso que el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, pronunció el 25 de octubre de 2001 sobre la respuesta del gobierno estadounidense a los ataques del 11-S: "Muchas de las medidas que nos hemos visto obligados a tomar permanecerán en la vida americana. Reflejan el concepto que tenemos del mundo actual y de los peligros de los que tenemos que protegernos. Lo considero como la nueva rutina (the new normal)".
A continuación, se detallan tres historias que inspiran algunas obras de la muestra. Para ahondar en ellas y conocer el resto, habrá que acercarse al Centro Huarte de Arte Contemporáneo a partir del 4 de julio.
pamela anderson y tommy lee En Home Video II (2007), el artista Kota Ezawa recrea con un programa de animación digital ciertas escenas de Stolen Honeymoon , la película documental que Pamela Anderson y Tommy Lee grabaron y protagonizaron en 1998, centrada en su propia vida privada.
los 'apetitos' de los famosos En la instalación Band Rider Series , obra de Jennifer y Kevin McCoy, se toma como base los contratos que estipulan la necesidad de hospitalidad de artistas, oradores y músicos cuando van de gira. Por ejemplo, en sus conferencias, Dick Cheney pide café descafeinado, Sprite Light sin cafeína, una cama de matrimonio extragrande y todos los televisores sintonizados para poder ver las noticias del canal Fox. Con todos esos productos y objetos, los artistas realizan sus instalaciones.
24 horas vigilado en una web Al artista presente en la exposición Hasan Elahi, el FBI le confundió con un terrorista y, a pesar de quedar absuelto tras pasar por un detector de mentiras, se le siguió acosando con interrogatorios constantes. Así que Elahi comenzó a construir una elaborada coartada digital: una web que contiene imágenes de todos los lugares a los que va y de lo que hace en cada momento. Si le interrogan, podrá responder con sinceridad. Y si desaparece porque lo detienen indefinidamente, el mundo lo sabrá.