PAMPLONA. El presidente del Gobierno de Navarra aseguró ayer que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, miente cuando dice que no existe un acuerdo para la dotar presupuestariamente las obras del corredor navarro del Tren de Alta Velocidad (TAV). "Eso no es verdad", señaló ayer el jefe del Ejecutivo foral. "Lo que falta es que acuerden la financiación entre los ministerios de Fomento y Economía, porque con el Gobierno de Navarra ya está acordado", añadió.
Así de contundente y explícito se mostró el también líder de UPN, quien acusó a los titulares de ambas carteras, Álvarez y Pedro Solbes, de estar perjudicando con su actitud al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. A juicio de Sanz, los dos ministerios "debe ponerse las pilas y remitir el acuerdo al Consejo de Ministros, y dejar de esta forma en buen lugar al presidente, porque le están poniendo en una situación muy complicada al no dejarle cumplir con su compromiso". Sanz, no obstante, confía en "resolver" el problema en el encuentro que mantendrá hoy con Zapatero en la Expo de Zaragoza, donde ambos mandatarios coincidirán en la reunión Hispano-Francesa de Cooperación Transfronteriza.
NAVARRA ANTICIPA EL DINERO Sanz, en cualquier caso, tampoco entiende que la falta de liquidez económica en las arcas del Estado pueda ser una excusa para demorar este proyecto, dado que esta obra no va a tener incidencia en los presupuestos de 2008. Por este motivo, volvió a instar a ambos ministros a "dirimir esa discrepancia y buscar los recursos", no sin antes recordar que el acuerdo contempla que sería la Comunidad Foral la que "anticipara" la financiación de estas obras para luego descontar el dinero de su aportación a las cargas generales del Estado vía Convenio Económico.
Tras reiterar que "hay un acuerdo alcanzado" con el Gobierno central, Sanz manifestó que "la construcción del TAV en Navarra es una obra prioritaria y, por tanto, no vamos a cejar en el empeño".
El presidente navarro, sin embargo, rebajó el tono. Después de anunciar recientemente su disposición a iniciar unilateralmente las obras en el caso de que continúe el bloqueo, ayer señaló que " lo importante es que las cosas se hagan" y dejó en categoría de "anécdota" las fechas en que se materialicen.
Igual de convencido con las posibilidades de este proyecto se mostró Roberto Jiménez. El portavoz parlamentario del PSN recalcó "la voluntad política para que el TAV sea una realidad en Navarra" y apuntó que "los problemas que pueda haber de índole administrativo son de menor cuantía y se resolverán con prontitud".
Más crítica fue la diputada de Nafarroa Bai. Uxue Barkos acusó al Gobierno central de "demostrar su falta de compromiso con la promesa dada en noviembre de 2007, cuando acordó las bases para la ejecución y financiación de esta infraestructura". También responsabilizó del bloqueo al "Gobierno de UPN, que ha vuelto a demostrar su incompetencia en temas sustanciales para los intereses generales de la ciudadanía navarra al haber esperado ocho meses para recibir una información del Ministerio de Fomento que, además, ha llegado a través de las Cortes Generales.