d URANTE casi todo el siglo XX, los fotógrafos occidentales han viajado por el mundo acercando y, en muchos casos, descubriendo realidades remotas y diametralmente opuestas a las propias. Y, aunque su labor ha sido fundamental para ampliar nuestro conocimiento del mundo, lo cierto es que muchas veces han ejercido de "enviados especiales" de una sociedad, la europea o la norteamericana, que adaptaba el significado de las imágenes a su percepción de las cosas. Sin embargo, el fenómeno de la globalización está permitiendo que el flujo de información funcione en ambas direcciones, de manera que ya es factible saber de territorios lejanos a través de quienes nos ofrecen su mirada desde allí. Ésta es la idea esencial que preside la exposición Una mirada al mundo inaugurada ayer en los jardines de la Ciudadela, donde permanecerá hasta el próximo 7 de septiembre.
Comisariada por Alejandro Castellote, la muestra abre, asimismo, la programación estival que el Ayuntamiento de Pamplona ha organizado para este espacio, enmarcándose, a la vez, en el contexto de la candidatura de la ciudad a la capitalidad europea de 2016. En este sentido, se trata de sorprender a los ciudadanos con una actividad inédita que se integra en el paisaje con retratos llenos de colorido que retratan a chamanes americanos, rostros hindús, mujeres que ocultan su identidad, juegos entre la realidad y la ficción, sueños y esperanzas.
autorrepresentación Así, la Ciudadela se transforma en un gran ventanal donde uno puede asomarse a realidades muy distintas de Venezuela, Egipto, Australia, Argentina, Uruguay, Corea del Sur o India a través de 54 imágenes tomadas por 15 fotógrafos que no pertenecen a los círculos artísticos tradicionales y que con su trabajo contribuyen a la comprensión mutua y a "ampliar nuestra mirada" con la suya propia; una mirada "más digna, más ética y menos contaminada de los estereotipos occidentales", según el comisario. Y lo hacen "en clave de autorrepresentación" y empleando y defendiendo sin complejos sus propios códigos visuales. "Yo siempre digo que aquí fotografiamos en inglés, porque lo hacemos a partir de los paradigmas de quienes inventaron la fotografía en el s. XIX, británicos y franceses, con esa mirada colonialista, clasificadora y propia del racionalismo científico", apunta Castellote, que subraya que esa forma de mirar "heredada" está cambiando y hay gente que, a modo de "emancipación", está empezando a "mirarse a sí misma", "utilizando sus propias referencias, usando su propio idioma y haciendo visible una gramática propia". Para este experto, lo más interesante que está sucediendo en el siglo XXI es precisamente esto, "una sociedad cada vez más mestiza, mixta, con geneneraciones que viajan y abren su mente".
Respecto al montaje en la Ciudadela, el comisario está "encantado" con el espacio, por cuanto permite alejar el arte contemporáneo de su "tendencia a la élite" y sacarlo de los museos, "que funcionan como iglesias", para restituir a la fotografía su esencia "democrática" y ponerla en contacto con el espectador, al que se tienta con imágenes que "llaman su atención desde lejos", y despiertan su curiosidad, ofreciéndole "claves para comprender la obra y el autor" y generando "una situación de cercanía y diálogo" en busca de la interculturalidad.