pamplona. El consejero de Educación, Carlos Pérez-Nievas, a propuesta del director gerente del Euskarabidea/Instituto Navarro del Vascuence, Xabier Azanza, ha cesado de su cargo al director del Servicio de Asesoramiento e Investigación Mikel Aramburu. Los motivos que han precipitado su destitución son los "desencuentros" existentes entre ambos, según explicó ayer el máximo responsable de este organismo, quien aseguró que "no estaba del todo satisfecho con su trabajo". Para Aramburu, sin embargo, su cese ha sido una sorpresa. "No tenía intención de dimitir, quería seguir trabajando por el euskera, que es por lo que acepté el cargo. A pesar de que veía cosas que no funcionaban y que no se estaba haciendo todo lo que se debía para impulsar el euskera quería seguir, tenía ilusión", aseguró Aramburu.
Dolido, indignado, afectado. Estos son los adjetivos que mejor describen, según aseguró el propio Aramburu, cómo se siente después de haber sido destituido de su cargo. El aún director del Servicio de Asesoramiento e Investigación (casi con total seguridad dejará de serlo este lunes, cuando se apruebe su cese en el Consejo de Gobierno) recibió la semana pasada una carta de Azanza en la que le comunicaban la noticia. "No tenía ni fecha ni firma y me decía que los motivos es que había cuestiones de trabajo que no había llevado a cabo", explicó Aramburu, que no coincide en absoluto con la opinión del director gerente. Sin embargo, al igual que Azanza, sí reconoce haber tenido diferencias. "Veníamos de dos mundos diferentes. Él de la empresa y yo de la educación, pero eso no era un problema. O así lo veía yo. Me parecía un reto y que podíamos complementarnos", señaló Aramburu.
Pero no ha sido así. El hasta ahora director de servicio considera que no le han dejado trabajar todo lo que hubiera querido. "Ojalá me equivoque, pero creo que en este instituto se podría haber hecho y se puede hacer mucho más", indicó Aramburu. Pero fue más lejos. "El recorte presupuestario va a afectar seriamente a Euskarabidea y además en el seno del instituto se ponen muchas trabas y pegas por lo que en las cuestiones fundamentales no se puede avanzar nada. Estamos igual que en la anterior etapa", aseguró Aramburu, que esta semana envió una carta al consejero en la que le dejaba claro que quería seguir en su cargo y dejaba la decisión en sus manos.
Por su parte, Azanza no quiso entrar en detalles del porqué de su decisión. "Han sido desencuentros a la hora de trabajar juntos. Además, yo no estaba del todo satisfecho con su trabajo. ¿Por qué? Son temas personales que prefiero dejarlo para los dos", apuntó el director gerente, que aseguró que aún no ha pensado quien ocupará su lugar.