viena. A su timidez habitual, Fernando Torres ha añadido una sensatez que transmite en cada una de sus respuestas. Ayer se mostraba cariñoso, tranquilo y seguro de sí mismo a pesar de contar las horas para la gran final.
¿Cómo palpita su corazón horas antes de la final?
La verdad es que nosotros mismos sabemos la importancia que tiene lo que hemos hecho pero, al estar tan aislados y lejos de casa, no nos damos cuenta de lo que se está viviendo en España.
¿Está ante el partido más importante de su vida?
Está claro. Después de una temporada muy buena con mi equipo, en la que me quedé en las semifinales de Champions, tenía esa espina clavada de, por lo menos, jugar la final de otro gran campeonato. Me puedo sacar esa espina si ganamos. Si no, me habré quedado a las puertas pero ya tendré las sensaciones que buscan todos los futbolistas, estar en los partidos importantes.
¿Qué daría por marcar el gol de una final que ha soñado?
Daría cualquier cosa. Sabemos el cariño, la admiración que nos tiene ahora toda la afición española, igual que nosotros a ellos. Después de aquel gol de Marcelino, que todo el mundo recuerda, su nombre está en la memoria de todos los españoles muchísimo tiempo porque hizo el gol de la final. Ojalá ahora lo marque yo. Aunque también firmo ganar sin marcar.
¿Qué le ha enseñado en su carrera Luis Aragonés?
Creo que Luis ha construido un grupo muy fuerte, unido, en el que cuando falta un jugador el nivel no baja. Nos enseñó el carácter que tiene para salir de las situaciones difíciles. Es lo que te hace ahora también luchar por él, por conseguir el campeonato.
Los dos protagonizaron la primera situación tensa de una plácida concentración.
Siempre hay malentendidos y no hay que darle más vueltas. Son cosas que pasan, que se arreglan en el vestuario y luego no hay ningún problema porque todos queremos lo mismo.
Ha encontrado en Villa una pareja ideal y será baja en la final, ¿le echarán de menos España y usted?
Sí, porque es un jugador importantísimo para nosotros. Lo ha demostrado.
¿Le molesta ser casi siempre el primer cambio de la selección?
Bueno, mientras sea para el bien del equipo, que es lo que busca el entrenador, lo acepto.
Ha tenido menos gol que en el Livepool, ¿es culpa del sistema o del estilo de juego de España?
Aquí se me piden cosas diferentes respecto al Liverpool, donde tengo que estar mucho más en el área. Con España tengo que caer a las bandas, bajar entre líneas a tocar con los centrocampistas. Es un trabajo distinto.
¿Qué significó para el grupo superar la barrera de cuartos?
Ha sido el partido clave por ser cuartos, nuestra barrera, ante Italia que nos tenía tomada la medida, era la actual campeona del mundo.
Una de las claves del éxito es que el grupo es una familia. ¿Han conseguido un clima similar al de la selección de baloncesto?
Sí, porque se ha juntado un grupo de gente joven que tiene los mismos gustos, se divierte con lo mismo y se respira un gran ambiente.
Por su historia, ¿es Alemania la peor rival para una final?
Creo que es el rival más bonito que nos podía tocar para ser campeones de Europa. Una final ante una selección acostumbrada a jugar y ganar finales. La final soñada ante un rival potente que siempre se recordará. Te motiva extra. Si ya jugar una final de una Eurocopa es lo máximo, ante Alemania lo es todo para salir a morder.
¿Qué selección cree que es la favorita?
Daría como favorita a Alemania por lo que es, por su historia y por lo que está demostrando, pero es cierto que el fútbol que está haciendo España nos da muchas más opciones. Va a ser un partido muy abierto. >efe