madrid. El Gobierno ha dado ya luz verde al Plan VIVE, un programa para rejuvenecer el parque automovilístico que el Ministerio de Industria ha decidido ampliar a coches con emisiones inferiores a 140 gramos de CO2 por kilómetro, que cuenten con control electrónico de estabilidad y testigos luminosos o acústicos para el uso del cinturón de seguridad. Inicialmente, el plan sólo incluía coches con emisiones de hasta 120 gramos de CO2 por kilómetro.
El plan, cuyas siglas responden al concepto Vehículo Innovador-Vehículo Ecológico, contará con dos años de vigencia, hasta el 31 de julio de 2010. Además, contempla una ayuda a la financiación para la adquisición de coches nuevos de 1.040 euros por automóvil, a cambio de achatarrar un coche con más de quince años en circulación.
Industria calcula que el Plan VIVE permitirá la renovación de 240.000 automóviles en sus dos años de vigencia, y precisó que cuenta con una dotación presupuestaria de 1.200 millones de euros.
La ayuda de este programa consiste en que los primeros 5.000 euros destinados a la compra de un vehículo mediante un crédito por el 100% del importe tendrán un tipo de interés cero. El resto del importe de la financiación del vehículo no superará una tasa del Euríbor más un 0,25%.
Esta medida, de la que podrán beneficiarse personas físicas, autónomos o pymes, se aplicará a coches con un coste menor a 20.000 euros, si bien Industria calcula que el precio medio será de 13.000 euros, de forma que el interés que se aplicará al conjunto de la financiación, para este precio medio, será del 4,9% como máximo.
El vehículo adquirido deberá cumplir una de las dos siguientes condiciones: que sus emisiones de CO2 no sean superiores a 120 gramos por kilómetro recorrido (vehículo ecológico) o que sus emisiones no sean superiores a 140 gramos por kilómetro y que incorpore además sistemas de control electrónico de estabilidad y detectores presenciales en plazas delanteras (vehículo innovador). Estos detectores son chivatos para el uso del cinturón de seguridad.
Según Industria, los objetivos prioritarios de la iniciativa son contribuir a la reducción de emisiones de CO2 , mejorar la seguridad vial, apoyar al sector del automóvil y ayudar a los consumidores que compran a crédito. Así, el Plan VIVE supondrá evitar la emisión a la atmósfera de 200.000 toneladas anuales de CO2 , lo que equivale a un ahorro de cinco millones de euros en la compra de derechos de emisión. Además, permitirá ahorrar anualmente 700.000 barriles de petróleo, lo que supone una mejora de la balanza comercial en 56 millones de euros.
En materia de seguridad vial, la retirada de los vehículos más antiguos (el parque cuenta con 4,5 millones de vehículos de más de quince años) y la incorporación de nuevos vehículos con sistemas de seguridad podrían reducir más de 2.000 accidentes y más de 3.000 víctimas (heridos y fallecidos) al año. >e.p.