CASTEJÓN. Buenos retazos de toreo y aroma portuense desgranó el tudelano Diego Hermosilla en el primer festejo del serial de novilladas picadas que con valentía y criterio ha programado el empresario Carlos Sánchez en Castejón. El triunfador del abono castejonero se alzará con el I Trofeo de Novilladas Rail de Oro Ciudad de Castejón . Muy buena idea lo del rail de oro al modo también aureo del pimiento de Lodosa y el espárrago de San Adrián, aunque el título de ciudad debería detenerse en villa, eso sí: ferroviaria.
Hermosilla, gaditano asentado en Tudela y en su Escuela Taurina Santa Ana, demostró sus ganas de ser torero, bien asesorado por Juan Luis Ruiz y Sergio Sánchez. Obtuvo sendas orejas de cada uno de los utreros que le correspondieron en suerte y dejó una grata impresión a pesar de que todavía tiene mucho recorrido para mejorar técnicamente. Las imprecisiones con el percal en los primeros tercios del segundo y grandón novillo se olvidaron pronto cuando Hermosilla ofreció la muleta, sobre todo con la diestra, manufacturando tres series con empaque bien rematadas con los obligados de pecho de pitón a rabo. Además, ejecutó la suerte suprema de forma notable. Todo, también en su segundo, lo hizo mostrando que quiere esculpir poco a poco una acentuada personalidad, artística y de sentimiento.
Los utreros onubenses de Prieto de la Cal permitieron por su sosita nobleza que la terna se llevara a trofeo por faena.
El vallisoletano Félix de Castro obtuvo una oreja de cada novillo y el caballero Curro Bedoya, un poco acelerado, obtuvo otra del jabonero y chico lidiado en tercer lugar.