¿QUÉ tienen en común Janet Jackson, Rupert Everett, Claudia Schiffer o Anna Wintour (directora de Vogue y fuente de inspiración de la película El diablo se viste de Prada )? Pues que esta semana coincidieron en el desfile y posterior fiesta de Versace en Milán, donde se presentaban las nuevas tendencias para el hombre del verano que viene. La firma italiana, una vez más, congregó en su front row (es decir, en la primera fila) a un buen número de rostros conocidos.
Y, es que, en el sector de la moda, en el que la imagen es vital, cada vez cobra más importancia el grupo de celebrities que se asome a los desfiles. Así, mientras unos diseñadores se dedican a quejarse por el protagonismo que toman estos rostros conocidos en los medios de comunicación, otros, como es el caso de Versace, se disponen a sacarle partido. Sólo hace falta una condición, que las celebrities realmente lo sean. Que no es poco.
Es mundialmente conocida la excelente relación que la firma italiana, creada por el difunto Gianni Versace, mantiene el más elitista star system. De hecho, no hay alfombra roja que se precie en la que no aparezca un modelazo de la casa. De ahí que en los desfiles de Versace las caras conocidas sean de lo más habitual.
La presentación de las tendencias para el hombre de primavera-verano 2009 no iba a ser menos, y contó con una primera fila llena de famosos que quisieron apoyar a Donatella Versace en su nuevo triunfo. Después del desfile, todos los invitados se divirtieron en la cena y fiesta que tuvo lugar en el jardín de la Maison en Via Gesu, 12.
Entre ellos estaban Janet Jackson y su marido Jermaine Dupri, Gabriel Aubry (top model y novio de la actriz Halle Berry, que desfiló en exclusiva para Versace), el diseñador Tom Ford, Anna Wintour (directora de Vogue América), el actor inglés Gerard Butler, el ex de Madonna Rupert Everett, el baloncestista Tracy McGrady y Kelly Osbourne (actriz, cantante e hija de Ozzy y Sharon Osbourne).
En cuanto a la colección, Donatella Versace se la dedicó enterita a Barack Obama, tras llamar al candidato presidencial demócrata "el hombre del momento". Según la creadora, las prendas están diseñadas para "un hombre relajado, que no necesita flexionar los músculos para demostrar que tiene poder".
De hecho, no hubo corbatas en el desfile, y las camisas bajo los sacos eran extremadamente informales, con las mangas dobladas o sustituidas por camisetas de seda. El nuevo traje de Versace es estructurado, suavizado por una solapa doble o sin solapa, y pantalones delgados con telas brillantes. Mientras, la gama de colores pastel le da a la colección una sensación cálida de verano.