El Gobierno de Navarra nos dice que se van a devolver 400 euros. Según las leyes imperantes, en 2007 se pagaron los impuestos establecidos por el IRPF. Se cumplió la ley. Hoy, en 2008, nos cuentan que devuelven (reembolsan, reintegran, restituyen) 400 euros. ¿En base a qué ley o norma? Eso es contravenir, por parte del Gobierno de Navarra, sus propias leyes. El comunicado correcto sería decir que dan, otorgan, donan, agracian, ceden, conceden o dispensan esos euros a una parte de la sociedad, no a todos, no a aquellos a quienes su precaria economía les exime de pagar impuestos. Esta decisión de beneficiar a unos ciudadanos más pudientes e ignorar a los más necesitados es ilegal, además de inmoral. Aquella recaudación de los impuestos de 2007 estaba destinada a cubrir unos presupuestos aprobados. Si se renuncia a parte del dinero recaudado, la más elemental justicia es que se reparta su cuantía entre todos los ciudadanos, de no emplearlos en aquello para lo que se estableció, que, paradojas de la vida, quizás pudiera ser para algún tipo de ayuda a las clases menos pudientes. Cuentan que cuando una manada de bueyes tiene que atravesar un río plagado de pirañas, los ganaderos mandan por delante una o dos bestias viejas o enfermas, sacrificándolas para saciar a los voraces peces, y luego pueden pasar el río. Aquí también sacrifican a los viejos y más necesitados a favor de otros más sanos económicamente. Si yo tuviera pasta denunciaría en los tribunales al Gobierno de Navarra por incumplir sus leyes.