BURLADA. Roberto Jiménez Alli, abogado de 34 años natural de Pitillas, es el nuevo secretario general del PSN para los próximos cuatro años. El también portavoz parlamentario de los socialistas navarros accede al cargo, en el que sucede al fallecido Carlos Chivite, al atraer al 70,5% de los 225 delegados que participaron en el IX Congreso Regional del PSN, iniciado ayer en el Casa de Cultura de Burlada. Su proyecto recibió 158 votos de los 224 depositados en las urnas.
Su contrincante, Amanda Acedo Suberbiola, nacida hace 48 años en Torres del Río y licenciada en Derecho, consiguió el respaldo de 28,5% de los asambleístas, pese al lastre que supuso trabajar su candidatura sin el apoyo del aparato del partido. Al final, la aforada recabó 64 apoyos. Hubo dos votos en blanco, y una abstención. Además, dos de los 227 delegados no se acreditaron (uno de Cascante y otro de la organización sectorial de Salud).
El nuevo líder del PSN, que llegaba al cónclave avalado por 148 delegados y por representar al sector oficial del partido, consiguió incluso incrementar en 10 votos sus apoyos finales. El resultado se conoció minutos antes de la siete de la tarde, cuando Eduardo Vall, secretario de la agrupación socialista de Pamplona, comunicó su triunfo a Jiménez. A partir de ese instante, se sucedieron las felicitaciones, especialmente efusivas por parte de Samuel Caro, secretario de Organización; Elena Torres, presidenta del Legislativo foral; y JoséLuis Izco, parlamentario.
"SÓLO PUEDE GANAR UNO" Escoltado por los tres parlamentarios mencionados, Jiménez compareció ante el plenario para recibir la ovación de la tarde y expresar sus primeras ideas en torno a la labor que pretende desarrollar. Tras agradecer los apoyos recibidos, Jiménez avanzó que tiene "la mano tendida" para tratar de "integrar a todos en torno al mismo proyecto, porque sumando dentro, multiplicamos fuera". Por este motivo, anunció su intención de trabajar para "conseguir la confianza" de quienes optaron por la otra candidata, a quien reconoció sus esfuerzos por alcanzar la Secretaría General, no sin recordale que "sólo puede ganar uno".
Acedo, que también fue ovacionada por la inmensa mayoría del plenario, apenas pudo mejorar en la votación final los apoyos con los que se presentó en el congreso. Tuvo que trabajar a fondo durante toda la mañana para conseguir los 55 avales que eran necesarios para convertirse oficialmente en candidata. Finalmente presentó 61, justo en el momento en que concluía el plazo para presentarlos, y sólo pudo mejorar en tres las adhesiones en la votación decisiva, que fue secreta y que se prolongó por espacio de casi una hora.
El tercer aspirante, el concejal de Villava José Luis Úriz, se retiró antes de la carrera hacia el liderazgo del PSN y unió sus escasas fuerzas a las de Acedo.