pamplona. Ciento sesenta y siete días después de que Portugal entregase a Jaime Giménez Arbe a las autoridades españolas comienza mañana el juicio en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Navarra contra el conocido delincuente, apodado El Solitario , acusado de ser el autor de los asesinatos de dos guardias civiles cometidos en Castejón el 9 de junio de 2004.
Unos hechos por los cuales el fiscal solicita 52 años y medio de cárcel por dos delitos de asesinato, uno de tenencia ilícita de armas en la modalidad de armas de guerra y uno de atentado a agente de la autoridad. La acusación particular ejercida por las familias de las víctimas pide 54 años y medio de prisión y la Asociación Independiente de la Guardia Civil, como acusación popular, reclama 57.
A lo largo de los tres días que está previsto que dure el juicio declararán 47 testigos y se practicarán 16 pruebas periciales. La vista oral de mañana se iniciará a las 10.00 horas con la declaración de Jaime Giménez Arbe, al que le seguirán nueve testigos. Durante la mañana, se llevará a cabo la prueba pericial forense. Por la tarde, a partir de las 17.00 horas, comparecerán doce testigos.
escrito Según el relato del fiscal, sobre las 18.00 horas del 9 de junio de 2004 el procesado conducía por el kilómetro 79,400 de la carretera N-113 (Los Abetos-Madrid), a la altura del cruce de Castejón, un vehículo de su propiedad, marca Suzuki modelo Samurai, cuando fue interceptado, con la intención de proceder a su identificación, por una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico.
Se trataba de los agentes Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández que, en el ejercicio de sus funciones y debidamente uniformados, circulaban en su vehículo utilizando la señalización acústica y luminosa. De este modo, prosigue el fiscal, en el momento en el que el coche patrulla se situó a la altura del vehículo conducido por Giménez Arbe, y circulando ambos "a escasa velocidad", el acusado disparó con un arma de guerra en perfecto estado de funcionamiento, un subfusil automático calibre 45 auto, marca M 3, "sin mediar intercambio de palabras, de forma absolutamente sorpresiva y sin ofrecer la menor posibilidad de defensa que pudiera proceder de los agentes de la autoridad que se hallaban en el interior del vehículo policial".
De este modo, continúa el escrito de acusación del Ministerio Público, El Solitario disparó repetidamente a los agentes hasta 21 proyectiles que impactaron en los cuerpos de ambos agentes, los cuales "no tuvieron tiempo de extraer de sus funcdas las armas reglamentarias que portaban", "causándoles la muerte inmediatamente a los dos".