talavera de la reina (Toledo). Valverde se enfundó por primera vez el maillot de campeón de España tras batir en el esprint a Óscar Sevilla, con quien recorrió a solas los 30 últimos kilómetros, y Óscar Pereiro remató el trabajo del Caisse d'Epargne con la medalla de bronce.
A seis días del Tour, Valverde, que ya había sido dos veces subcampeón nacional (2004 y 2007), refrendó su excelente momento de forma y se impuso en la meta de Talavera, que hervía a 40 grados de temperatura.
El Caisse d'Epargne, la formación más poderosa del campeonato, controló la carrera desde la salida y al final, una vez que falló el cartucho del ídolo local, David Arroyo, remató con su jefe de filas, Valverde. Su reciente victoria en la Dauphiné hablaba de su forma incontenible. Si además estaba ausente Alberto Contador, el nuevo campeón no podía ser otro que Valverde, bien arropado por los aficionados murcianos.
Una decena de corredores consolidaron una temprana fuga aunque su ventaja no llegó nunca a los cuatro minutos. El pelotón, con el Caisse d´Epargne vigilante, pasaba la "chicharrera", como la definió Chente García, sin forzar la máquina.
En la segunda subida al Piélago se rompieron las hostilidades. Óscar Sevilla y Arroyo saltaron del pelotón. Se les unió Mancebo, pero cedió muy pronto. De la escapada delantera sobrevivió Gutiérrez, que trabajó para Arroyo antes de entregarse.
Cuando Gutiérrez cayó del trío delantero y, poco después de que Sevilla reventara al talaverano Arroyo, Valverde tuvo que dar la cara. Lo hizo con una autoridad incontestable: en dos kilómetros, en el tercer y último ascenso al Piélago atrapó a Sevilla, que le llevaba dos minutos.
Por detrás Cobo y Eladio Jiménez les persiguieron para jugarse el bronce, pero el grupo les alcanzó y el tercer puesto fue para Pereiro.
Valverde venció con una suficiencia que confirma su actual potencia y además dibuja un interrogante sobre sus posibilidades de alargar su buen momento hasta la tercera semana del Tour, en la que en anteriores ediciones ha flojeado.