Varios ciclistas tudelanos encabezan el pelotón en una subida.
PeSE a que en los papeles sólo se hable de los primeros que atraviesan la meta, lo cierto es que los verdaderos protagonistas de la prueba son los 1.349 que ayer llegaron detrás de Javier Yagüe. Difícil lo tienen quienes van detrás del coche que marca la marcha de carrera, porque hay que estar muy en forma, pero también quienes llegan tres horas después de que se hayan ido los focos y los animadores. Quienes marchan entre el número 500 y el 1.500 no sólo han de tragar polvo, sino que también han de mirar si el de delante mantiene el equilibrio, frena o escoge el lugar equivocado para pasar el barranco.
Por esta razón, desde el primero al último, todos los que ayer atravesaron la línea de meta en Arguedas son auténticos malabaristas de las dos ruedas, unos artistas del esfuerzo y del aguante que no tendrán un reconocimiento público pero sí interior y, seguro familiar.
Ellos, mejor que nadie, saben lo dura que es una subida cuando sólo quedan los camiones del avituallamiento o cuando parece que los últimos 200 metros los han estirado has ta convertirlos en 200 kilómetros.
Todos ellos tienen el reconocimiento del público y, sobre todo de la organización que, precisamente por este motivo, crearon una prueba no de carácter competitivo sino más bien cicloturista, con el objetivo de disfrutar haciendo el deporte que más les gusta. Pero su afición fue ganando adeptos y categoría y, diez años después, ganar la Extreme Bardenas da prestigio, aunque sólo sea por los nombres que ya figuran en la historia de la prueba.
A las 17.45 horas, el último extremo cruzó la meta con la misma ilusión y la misma entereza que el primero. Por esta razón, Javier Yagüe y Gerardo Irastorza están unidos aunque en el crono les separen muchas horas. Pero, sin duda, el sufrimiento ha sido compartido durante los 112,6 kilómetros de senda bardenera.
DESTACADOS
el podium
Club más numeroso. Mercedes Benz (Vitoria) Club más lejano. BTT Begur (Gerona). Corredor con más edad. Josep Cervera Alda (Ciclo Sport Moto, de Barcelona). Corredora con más edad. María Antonia Arcos Aguilera, 50 años. Participante masculino más joven. Jon y Xabier Flores Condearena, 16 años. Participante femenina más joven. Sara Juez Lorza (Legazpi), 16 años. Podium masculino. El tudelano Javier Yagüe (Econova Ciclos Gámen), que invirtió 5 horas 38 minutos y 48 segundos en recorrer los 115 kilómetros de los que constaba la prueba, se impuso en la meta de Arguedas al también tudelano Jesús Ángel Espada y al corredor de Imarcoain, Miguel Ángel García Acosta, que acabaron en segundo y tercer lugar, respectivamente. Primera mujer. Ana Úrsula Soto (Tudela), 26 años. Heridos. Hubo tres heridos: uno sufrió un golpe de calor, pero no tuvo que ser trasladado al hospital de Tudela, y dos se rompieron la clavícula y fueron atendidos en el hospital Reina Sofía. La organización realizó un total de 40 atenciones. Los datos. Se repartieron 15.000 litros de agua embotellada, 20.000 litros de agua potable en cisternas, 12.000 latas de refresco isotónico, 12 barriles de cerveza, 2.000 sandwiches de jamón de york y queso, 1.800 yogures líquidos, 400 kilos de pastas, 40 kilos de frutos secos, 1.100 kilos de naranja, 450 kilos de plátanos, 2.000 raciones de espaguetis y 350 barras de pan.
la cifra
1.350
Llegaron a meta. Tomaron la salida alrededor de 1.400 corredores, puesto que más de un centenar de los 1.545 que estaban inscritos no participaron. Este año llegaron a meta 151 corredores menos que en 2007, que fue la edición en la que más ciclistas concluyeron la Extreme Bardenas. Participantes. Se inscribieron alrededor de 1.500 corredores procedentes de Navarra (682), Guipúzca (477), Vizcaya (110), Álava (72), Barcelona (51), La Rioja (39), Zaragoza (34), Gerona (19), Madrid (15), Pontevedra (6), Cantabria (6) y Asturias (3). Ademas, hubo dos participantes de La Coruña, Tarragona, Lleida, León, Burgos, Murcia y Valencia y uno de Valladolid, Toledo, Teruel, Palencia, Salamanca y Canarias. Personal. En esta edición de la Extreme Bardenas el equipo de personal de la organización estuvo formado por 175 voluntarios, 45 sanitarios de la DYA, 20 masajistas, 10 policías forales y 5 mecánicos.