b ARDENAS, Extreme y Sendaviva son los tres elementos que han colocado en el mapa a Arguedas para muchas de las personas que se acercan cada año en la última semana de junio a la Ribera para disfrutar de lo que se ha dado en llamar la Aventura del Desierto . Pese a todo, esta localidad de casi 2.400 habitantes sigue siendo una gran desconocida para todos aquellos que participan en la Extreme Bardenas (casi 16.000 en las once ediciones que ya se han celebrado) y quienes les acompañan. En esta década (1998-2008), Arguedas ha visto cómo se han multiplicado los negocios de hostelería y han surgido numerosas casas rurales e incluso restaurantes. Este municipio, eminentemente agrícola, mira ahora con nuevos ojos hacia el turismo que ha propiciado un importante impulso también en el terreno industrial. Ubicada en la frontera entre la aridez de las Bardenas Reales de Navarra y las ricas huertas que riega el Ebro, tiene en los espárragos y en las 400 hectáreas dedicadas al arroz sus principales cultivos.
De la mano del Club Ciclista Arguedano, creador y alma mater de la Extreme, Arguedas se ha abierto al mundo y se ha colocado como una de las pruebas de más prestigio tanto a nivel nacional como europeo. Los 2.400 habitantes se multiplicaron ayer hasta por tres para dar cabida a toda la marea que arrastran los 1.500 bikers que en cada edición se dan cita en el polideportivo Miguel Induráin para tomar la salida. El reconocimiento de la Comunidad Foral y de su propio pueblo al trabajo que realizan los responsables de este club ciclista se vio plasmado el año pasado en varios premios, tanto por parte del Gobierno de Navarra como de sus propios vecinos que en el décimo año del nacimiento de esta prueba les nombraron Arguedanos Populares.
Como explicó Jesús Rapún, el año pasado (uno de los creadores de la prueba junto a Manuel Domínguez, Ramón Domínguez, Carlos Juan Martón Resa, Alberto Calavia Samanes, Juan Carlos Irisarri Samanes y Alberto Calavia Samanes) "una de las cosas más importantes que ha creado la Extreme Bardenas es el orgullo de los bardeneros de organizar algo así".
la joya Hasta doce alojamientos rurales han nacido al abrigo de la apertura de Arguedas al turismo (La Bardenas Blanca, El Belcho I y II, La Concha I y II, Hernani, Castildetierra, Sancho de Rota, La Alberca, Casa Rural Samanes, Landazuria o Cubilar) a lo que hay que añadir la explosión de su joya más apreciada: la ermita de la Virgen del Yugo y su albergue. Desde hace casi dos años, Manuel Domínguez, Merche Castellano, Jesús Ángel Castellano y María Jose Alonso están al frente de esta puerta de acceso al Parque Natural de Bardenas.
El Ayuntamiento ha decidido invertir en mejorar el entorno ante la masiva afluencia de visitantes y fruto de ese esfuerzo económico (unos 240.000 euros) se han instalado aparcamientos, miradores y asadores que permiten visitarlo en cualquier época del año. Sin embargo, es sólo una primera fase que en este año se completará con más sendas y miradores, balcones naturales desde los que contemplar toda la belleza y la excelencia de la Bardena.
Según explicó Domínguez, se decidieron a arrendar el albergue (con 48 camas repartidas en 10 habitaciones) porque "tengo mucho cariño a la Virgen del Yugo, me tocó vivir hace muchos años cuando un hermano de mi abuelo era virgenero y lo llevo en la sangre. Hemos introducido muchos cambios en la gestión como el menú fin de semana (13 euros) o los platos combinados (8 euros). Ofrecemos comida de la zona tal y como lo cocinaban nuestras abuelas". Domínguez, responsable también del nuevo recorrido que se estrenó este año explicó que "cuando lo cogimos el imán para el turismo era Bardenas, en primavera y otoño, pero desde hace dos años trabajamos mucho con la clientela de Sendaviva, desde mayo a noviembre".